Super Ventas

RECORD DE EXPORTACIONES Y EXCEDENTE COMERCIAL POR 12.409 MILLONES

Una lluvia de dólares comerciales
Tanto por suba de precios como por aumento de cantidades, el saldo del intercambio comercial del año pasado superó las previsiones. Siguen predominando las ventas externas de productores primarios.
Se destacaron las exportaciones mineras de cobre y oro. También las de la industria automotriz.


Por Claudio Scaletta

Con 46.569 millones de dólares, las exportaciones de 2006 crecieron el 15 por ciento en relación con el año anterior y marcaron un record. Las importaciones alcanzaron los 34.159 millones, una suba del 19 por ciento que no neutralizó al superávit comercial, que igualmente creció el 6 por ciento y sumó 12.409 millones, informó el Indec. Las variaciones se explicaron por los aumentos, en partes iguales en el promedio, de precios internacionales y cantidades comercializadas. La estructura del intercambio comercial, en tanto, se mantiene sin mayores alteraciones, con la sola irrupción de una nueva estrella: las exportaciones mineras de cobre y oro, junto a la mayor participación de la industria automotriz.

En términos generales el record exportador se explicó por los mejores precios para los principales productos en casi todos los rubros, lo que pudo ser acompañado por el incremento de la oferta.

Si se mira la división tradicional –la que presenta el ICA (Intercambio Comercial Argentino) del Indec– entre Productos Primarios (PP), Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), Manufacturas de Origen Industrial (MOI) y Combustibles y Energía, se observa que el 52 por ciento de las ventas externas del último año correspondieron a los llamados complejos agroindustriales (19 puntos de PP más 33 de MOA), en tanto que el 16 por ciento son Combustible y Energía, el producto de una industria esencialmente extractiva en el mercado local, ya que el grueso corresponde al petróleo crudo, carburantes y gas. En consecuencia, la matriz del comercio exterior sigue asentada en las actividades primarias o de base primaria, las que suman el 68 por ciento del total.

Si bien el crecimiento del valor de las MOI exportadas fue del 24 por ciento sumando 14.800 millones de dólares en 2006, sólo pasaron del 31 al 32 por ciento del total de las ventas al exterior. Contra lo que parecería sugerir el informe difundido ayer por el Indec, un punto porcentual está lejos de representar un cambio estructural.

Una aproximación más clara a la composición del comercio exterior se consigue si el análisis se realiza por complejos. Así, el complejo sojero exportó alrededor de 10.000 millones de dólares; el petrolero, 7300 millones; el cerealero más de 3100 millones; el de la minería de cobre y oro unos 2200 millones duplicando sus ventas de 2005. El de la carne –que cayó marginalmente el 2 por ciento a pesar del contexto de restricciones– unos 1600 millones, el “fruto-citro-hortícola”, 1500 millones, el lácteo, 765 millones, 27 por ciento más que un año antes.

Dentro de las MOI, se destacaron cuatro complejos. A la cabeza estuvo el automotor, que con 4000 millones de dólares vendidos al exterior creció un notable 40 por ciento. Le siguieron el químico, con 2600 millones y un 14 por ciento de aumento, el metalúrgico, con 2500 millones y 7 por ciento de crecimiento, y el plástico, con 1200 millones y 5 por ciento de expansión. En estos últimos tres casos la clave fue la mejora de los precios internacionales.

Aunque es probable que el conjunto de las cifras registradas en los distintos complejos no reflejen cabalmente el volumen real del comercio por las tradicionales situaciones de subfacturación (en particular en el marco de la existencia de derechos de exportación), sí presentan una idea de la estructura productiva local y su inserción en el mundo. Dado que la mayoría de los complejos reseñados se caracterizan por la existencia de empresas altamente concentradas con predominio de los capitales extranjeros en su control, es posible inferir –lo que es corroborado por los datos– la estructura de importaciones asociada. La economía local importa fundamentalmente insumos, tanto bienes de capital como intermedios, y bienes de consumo, como electrónica y automotores. Las cifras muestran que en 2006 se importaron unos 14.500 millones de dólares en bienes de capital y sus piezas y accesorios, casi 12.000 millones en bienes intermedios y algo más de 1700 en combustibles y lubricantes. También cerca de 4000 millones en Bienes de Consumo y unos de 2000 en automotores.

Por último, se observa la continuidad de una importante diversificación de las regiones con las que se comercia. Chile es el destino de unos 4400 millones de ventas. El Mercosur es el principal comprador, con 9900 millones, pero también el causante –esencialmente Brasil– de un déficit de 2800 millones. Las ventas a la Unión Europea ocupan el segundo lugar en el ranking, con casi 8200 millones y un crecimiento del 19 por ciento. El tercer puesto, con cerca de 7200 es para la tríada China, Japón e India, hacia donde las ventas crecieron el 13 por ciento, aunque con una creciente tendencia a la primarización en el caso de China

Pagina 12/ Martes, 23 de Enero de 2007
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-79436-2007-01-23.html

El aliado K Nº1

EL NUEVO MANDATO DE HUGO CHAVEZ : NUEVAS MEDIDAS QUE APUNTAN A AVANZAR HACIA EL SOCIALISMO EN ESE PAIS, SEGUN EL MANDATARIO

Chávez anuncia que nacionaliza la luz y las telecomunicaciones Lo hará a través de una ley especial que enviará al Congreso, bajo su control. Son compañías privatizadas antes de que llegara al poder en 1999. También quitará la autonomía del Banco Central.


En un discurso extenso, ampuloso y enérgico, como es ya su marca personal, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció ayer que renacionalizará los sectores de electricidad y telefonía en su país y que pedirá al Congreso poderes especiales para gobernar con "leyes revolucionarias" en el camino hacia el socialismo.
"Estamos en un momento existencial de la vida venezolana. Nosotros vamos al socialismo y nada ni nadie podrá evitarlo", aseguró Chávez durante el acto en el que tomó juramento a su nuevo vicepresidente, Jorge Rodríguez y a los 25 ministros que lo acompañarán en su nuevo mandato, tras su reelección en diciembre.
"Todo lo privatizado, nacionalícese. Recuperemos la propiedad social sobre los medios estratégicos de producción. La (empresa telefónica) CANTV, nacionalícese. La nación debe recuperar la propiedad de los medios estratégicos, de soberanía, de seguridad y de defensa", exclamó.
La Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV) se privatizó en 1991 y está en poder de un consorcio manejado por la estadounidense Verizon Communications y Telefónica de España. El servicio eléctrico está a cargo de la estatal CADAFE en casi todo el país menos en la capital, donde opera la privada Electricidad de Caracas.

Chávez afirmó que ya tiene redactado el documento para pedir a la Asamblea Nacional (Congreso), dominada totalmente por el oficialismo, una ley "habilitante" que le otorga poderes especiales al presidente para legislar de forma rápida sin necesidad de la aprobación del Legislativo. Esta será la "madre de todas las leyes revolucionarias", prometió.

El presidente recordó que ya en 2001 obtuvo poderes especiales para legislar y entonces se aprobaron 49 leyes, entre ellas la de Tierras y la de Pesca, que detonaron un paro empresarial y la agudización de la tensión política, que llevó al fallido golpe de Estado en abril de 2002.
"Si en 2001 se impactó el esquema económico y social del país, esta vez se debe impactar con una potencia mucho mayor", vaticinó. Además, adelantó que nacionalizará todos los sistemas de refinación de petróleo pesado instalados por empresas extranjeras durante la llamada apertura de la industria, en los años 90.
Desde hace más de un año el gobierno de Chávez viene adelantando negociaciones con los cuatro consorcios internacionales que operan en la faja oriental de Orinoco para constituir empresas mixtas donde la corporación estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) tenga mayoría accionaria.
Las cuatro asociaciones de la faja petrolífera del Orinoco son manejadas hoy por British Petroleum, Exxon Mobil, ChevronTexaco, ConocoPhillips, la francesa Total y la noruega Statoil.
Hasta anoche, las empresas privadas vinculadas a los sectores eléctrico, petrolero y de telecomunicaciones no habían emitido comentarios sobre el anuncio.
Chávez, gran enemigo de Washington —pese a que EE.UU. es el principal destino de sus exportaciones de petróleo— reiteró que su país avanza rumbo al socialismo y que "eso requiere una profunda reforma constitucional, levantando el Estado comunal socialista bolivariano".
Al respecto, señaló que propon drá una reforma que elimine la autonomía del Banco Central de Venezuela, porque la autonomía es una "tesis neoliberal". El Banco Central, remarcó, dependía del Fondo Monetario Internacional (FMI). "Como los gobiernos, estábamos totalmente esclavizados, ahora somos libres", indicó.
Aunque su mandato termina, en teoría, en 2013, afirmó: "Entramos a una nueva era, a la que hemos llamado proyecto nacional 2007-2021, son 15 años que vamos a darle duro, hacia el socialismo bolivariano, para eso se requiere mucho esfuerzo."
Por otra parte, el presidente insultó al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, y dijo que debería renunciar por haber criticado su decisión de no renovar una licencia a un canal privado de TV.
Insulza es "un verdadero pendejo", disparó Chávez. Y agregó que "debería renunciar a la secretaría de la OEA, el insulso doctor Insulza, por atreverse a jugar el papel de virrey del imperio."
Hugo Chávez tira pistas sobre las contornos que tendrá su nuevo mandato. Y todo parece indicar que los sectores más duros de su Revolución Bolivariana prevalecerán en este nuevo período que él mismo gusta bautizar como "socialismo del Siglo XXI". El primer indicio de que es hora de ajustar clavijas lo dio la semana pasada cuando se deshizo de una figura clave y hombre de confianza de su entorno, el vicepresidente José Vicente Rangel, un moderado. Ahora anuncia que va por las privatizadas y el Banco Central, con la fuerza de poderes especiales. Pero la sorpresa mayor sobre los planes del venezolano se conocerá tal vez mañana, cuando hable ante la Asamblea Nacional, a la hora de asumir por siete años más.

Los trenes y los subsidios.



Trenes K


Pese a los padecimientos de los pasajeros Jaime rechaza pedido judicial de la Defensoría El organismo que encabeza Mondino entiende que las empresas prestatarias no cumplen debidamente sus obligaciones. "Estamos trabajando para recuperar el sistema ferroviario", respondió Jaime.
Jaime manifestó su rechazo a la presentación judicial de la Defensoría del Pueblo
Tras las duras críticas de los usuarios y el pedido judicial de la Defensoría del Pueblo de la Nación para eliminar los subsidios, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, manifestó su "rechazo" a esa medida e indicó que se está trabajando para recuperar ese sistema de transporte.
"Obviamente rechazamos" el pedido judicial de suspensión de subsidios a los ferrocarriles solicitado por la Defensoría, dijo Jaime al inaugurar un proyecto experimental de tranvía en el barrio de Puerto Madero. La defensoría había formulado este pedido , vía judicial, en razón que entendía que las empresas prestatarias no cumplen debidamente con sus obligaciones.
"Obviamente rechazamos esta petición. Estamos trabajando para recuperar el sistema ferroviario que fue destruído durante décadas", dijo el secretario. "A partir del 5 de este mes se embarca desde Portugal el segundo envío de material rodante ferroviario por más de 40 millones de pesos de inversión", indicó.
La inversión exacta es de 42.801.515,12 millones de pesos y comprende seis unidades ferroviarias eléctricas, tres automotoras, once locomotoras, cuatro coches remolcados, dos furgones y dos coches bar. También se prevé otro embarque de 36.062.334,88 pesos, que comprende 19 unidades, tres automotoras, ocho locomotoras y 16 coches GL.
Además, estimó que el 18 de enero se embarca desde España con destino a la Argentina material ferroviario por 100 millones de pesos y afirmó que "la única forma de recuperar el sistema es invirtiendo" en él. Esta inversión comprende material rodante de trocha ancha que incluye 36 coches para pasajeros; 10 furgones; seis unidades diesel eléctricas, 10 coches para desguase y tres unidades diesel para desguase.
"Si comparamos la evolución de los pasajeros transportados entre el 2005 y este año vemos que s e trasladaron 40 millones de personas más", expresó. "Esto demuestra que ha habido inversiones, que hay obras para hacer como el soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, la electrificación del San Martín y del Belgrano Sur y la continuación de la del Roca", expresó.
Dijo que "son obras básicas. Controlamos a las empresas para que mantengan el servicio. Exigimos que lo cumplan. En algunos casos lo hacen y cuando no lo hacen son pasibles de multas".

Fuente: Télam
Publicado por diario Perfil

La versión del dolar barato.¿Cuánto vale el dolar K?




¿Por qué hay que pagar $ 3,10 por el dólar si vale $ 2,44?




¿Quién se lleva la diferencia?
Si Ud. es quien se lleva la diferencia y está embolsando mucho dinero a expensas de muchos otros argentinos... felicitaciones. Es nada solidario pero... en fin... Ahora si Ud. no se lleva la diferencia pero, a la vez, se encuentra muy satisfecho con este Gobierno y su modelo económico, resultaría interesante que nos explique porqué Ud. no es uno de los que se beneficia y, en definitiva, quién se la lleva. ¿Los exportadores manufactureros como Techint? ¿El Estado (Kirchner) que cobra retenciones al campo?

Cinco años después de la devaluación, y contra la mayor parte de los pronósticos de los economistas, el peso argentino sigue siendo una de las monedas más depreciadas del mundo.
No es aceptable afirmar que el beneficiado es el sector agropexportador porque paga elevadas retenciones. Sin duda que los beneficiarios del modelo de peso depreciado son:
> los políticos, o sea quienes administran el Estado, que ingresa abultados derechos de exportación que pagan los agroproductores; y
> los exportadores manufactureros, de alguna manera representados por la Unión Industrial Argentina que controla Organización Techint.
¿Quiénes son los perjudicados?
Los proveedores de servicios en general, y básicamente la población, que no solamente debe subsidiar el dólar sino que, además, debe comprar más caro todo aquello que se relacione con el dólar, como los alimentos.
De un panel de 20 países analizados por los economistas del banco de inversión JP Morgan, la Argentina tiene, por lejos, el tipo de cambio más atrasado. A valores de diciembre, en el Morgan aseguran que la cotización del peso está un 25% por debajo del "valor de equilibrio".
Si estas estimaciones son correctas, el dólar debería costar en la Argentina hoy $ 2,44 por unidad.
La estimación figura en informe global del 1er. trimestre del 2007 de la entidad. En el mercado, la palabra del Morgan en materia de tipos de cambio tiene un eco particular: la predicción de los movimientos de tipos de cambio es la especialidad de la entidad.
Desde ese área, como estratega global de monedas basado en Londres, se proyectó a la fama 10 años atrás Alfonso Prat Gay, el ex presidente del BCRA.
Para determinar el "tipo de cambio de equilibrio", los economistas pesan factores como productividad, precios externos, riesgo países y diferenciales de tasa de interés, entre otras variables.
Al igual que el peso argentino, se encuentran retrasados el dólar (un 10% contra el euro), el yen (11%), el peso chileno (7%) y el peruano (11%), en estos últimos casos, medidos contra el dólar.
Del otro lado, aparecen como apreciados el real brasileño (un 13% más caro que su valor de equilibrio) y el peso mexicano (4%), entre otras divisas.
La moneda local sigue sin revaluarse en forma sustancial, a pesar de la apreciación que se viene registrando en los últimos meses en América latina. En el 2006, de acuerdo al Balance Preliminar de la Economías de América Latina y el Caribe de la Cepal, las monedas de América del Sur se apreciaron, en promedio, un 5,1%.
¿Qué pasará en 2007? En el JPMorgan creen que el peso argentino registrará una muy leve apreciación, del orden del 3%, con lo cual terminaría el año (suponiendo una inflación del 6%) en un valor nominal de $ 3,15.
El tipo de cambio alto es crucial para el actual modelo: un 10% de los $ 150.000 millones recaudados en 2006 corresponden a retención de exportaciones.
El 27 de diciembre, el diario Página/12 publicó la siguiente nota de Maximiliano Montenegro que permite comprender la transferencia de ingresos que ha provocado la distorsión de precios en medio de la ruptura de la Convertibilidad, la pesificación asimétrica y la sobrevaluación del dólar (que pagan todos los argentinos):

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-25265-2006-12-27.html

La realidad económica ya convalidó la pesificación. Hoy la gente deposita en los bancos en pesos y toma préstamos en pesos. Nadie corre detrás de un dólar, y hasta es "mala inversión" de esconder los verdes en el colchón. Salvo en las operaciones inmobiliarias, para casi todas las transacciones económicas se utilizan pesos.
La pesificación de facto no quita que se hayan cometido en estos años grandes injusticias que la Corte Suprema no va a corregir.
Entre el 2002 y 2003 salieron del 'corralito' más de US$ 7.000 millones, el 10% del total, vía amparos. Quien retiró entonces sus dólares reales ganó por donde se lo mire.
Con US$ 50.000 en el 2002, se podía comprar 1 departamento de 3 ambientes en uno de los mejores barrios de la Ciudad. Hoy esa propiedad cuesta el doble. O con US$ 10.000 se adquiría un auto que hoy vale cerca de US$ 20.000.
Argentina experimentó durante estos años una inflación en dólares que licuó parte del poder de compra de los dólares en la mano.
Más aún, quienes retiraron sus depósitos a fines de 2003 a $ 1,40 + CER, a una paridad cercana a $ 2,10, tal vez hayan defendido mejor el poder adquisitivo de sus ahorros (comprando un terreno) que quien esperó por dólares a $ 3,10. A decir verdad, los 50.000 depositantes que continuaron los juicios contra la pesificación son minoría. El resto se los llevó hace tiempo.
A los que lograron extraer sus depósitos cuando la paridad del dólar era de $ 3,80 nadie los obligará a devolver nada.
Los bancos están ganando, de nuevo, mucho dinero y ninguno reclamará sobre cosas del pasado.
Los grandes beneficiados por la pesificación fueron los deudores, que tomaron préstamos en dólares y terminaron devolviéndolos 1 a 1. Y en particular, los deudores con ingresos en dólares, como las empresas exportadoras, para las que hubo una verdadera licuación de sus pasivos. Deuda pesificada, facturación en dólares: la ecuación perfecta.
¿Quiénes pagaron el costo de la pesificación? Una parte los depositantes, por lo comentado más arriba. Pero fundamentalmente el Estado, es decir todos los argentinos, hasta los más pobres. Se emitieron más de US$ 16.000 millones en títulos públicos con vencimiento hasta el año 2012 para compensar a los bancos por la pesificación asimétrica: créditos 1 a 1, depósitos a $ 1,40.
Esa es la mayor injusticia de la pesificación. Los pobres en Argentina nunca depositaron en el sistema financiero y los bancos jamás les otorgaron un préstamo. Pero pagarán igual. Los bancos aseguran que la compensación estatal era necesaria, porque si no habrían tenido que cobrar los créditos dolarizados para resarcir a los depositantes. Hay quienes dicen que en realidad el salvataje fue para los bancos, porque jamás habrían podido recuperar los préstamos dolarizados y habrían quebrado antes de ejecutar las hipotecas. Lo cierto es que el Estado, como siempre, pagó la mayor parte de la cuenta.

Artículo publicado en:


Fuerzas K-Clarín 4 de enero de 2007

SE PRESENTARON COMO "UNA ALTERNATIVA DE IZQUIERDA" EN EL KIRCHNERISMO
Los piqueteros "K" juegan en la interna
Tras la salida de D'Elía, buscan mantener su espacio en el oficialismo.
JUNTOS. DEPETRI, D'ELIA Y PERSICO, AYER, EN LA LEGISLATURA. DICEN SER UNA OPCION ANTE "EL AVANCE DE LA DERECHA".'

Un grupo de dirigentes kirchneristas se presentó ayer como una "alternativa" interna de cara a un segundo período de gobierno y denunció que el proyecto del presidente Néstor Kirchner es "acechado" por la "derecha", incluso dentro del Frente para la Victoria. Estas definiciones se escucharon ayer, en una mesa—debate que reunió al diputado Edgardo Depetri, al ex subsecretario de Vivienda y Hábitat Social, Luis D'Elía; al vicejefe de Gabinete bonaerense, Emilio Pérsico, y a Humberto Tumini, de la agrupación Libres del Sur.
La cita fue en el Salón Montevideo de la Legislatura porteña y la convocó Depetri, del Frente Transversal Nacional y Popular.
El debate giró en torno a la necesidad de mejorar la distribución del ingreso desde el Estado y de renovar la política como "tareas pendientes" del kirchnerismo en el poder.
Hubo clima de militancia, mucho lenguaje y jerga propios de este tipo de encuentro, con aplausos en apoyo a la definiciones de quienes se presentaron como "la izquierda, en términos de cambio" del Frente para la Victoria. La convocatoria se realizó bajo el título "Actualidad política y el rol de los movimientos sociales".Humberto Tumini (cuyo grupo Libres del Sur adhiere a Nuevos Ayres, el espacio político creado por Gabriela Cerruti, ministra de Derechos Humanos de Jorge Telerman), dijo que "el gran desafío de los movimientos sociales, será lograr una renovación política y mejorar los sistemas de salud, educación y de derecho laboral".
Para Tumini, se deben "profundizar los cambios" promovidos por el gobierno de Kirchner.El ex funcionario Luis D'Elía, de la Federación de Tierra y Vivienda, denunció que el proyecto del presidente Kirchner, está "lleno de acechanzas", entre quienes se encuentra "la derecha oligárquica, articulada con la derecha del Frente para la Victoria" que aboga "a imagen y semejanza de los noventa, por priorizar el crecimiento económico y las inversiones extranjeras". D'Elía, que sigue defendiendo al presidente Kirchner aún cuando dejó el gobierno después de haber organizado una marcha a favor del Estado de Irán, dijo que "hay algunos autoritarios" que "no quieren la democracia interna" porque "dicen que le hacemos el juego a la derecha".Pérsico, líder del Movimiento Evita, aseguró que los movimientos sociales son hoy "la columna vertebral del movimiento nacional", como en la década de 1940 fueron los trabajadores y en los 70, los integrantes de la juventud peronista, según comparó.
Depetri comenzó su discurso declarando que aún "no se triunfó en derrotar definitivamente a la vieja política" y reclamó un "nuevo modelo sindical" que dé la posibilidad "que desde la clase trabajadora se construya un modelo de país".Humberto Tumini, en diálogo con Clarín, evaluó que el encuentro de ayer, significó "emitir una señal para decir 'aquí estamos'". Si bien no quedó una mesa coordinadora estable entre estas cuatro agrupaciones sociales, próximamente podrían aceitarse los vínculos entre quienes se consideran "la izquierda del kirchnerismo".
Noticia

¿Quién es Nestor Kirchner? segun Wikipedia









Néstor Carlos Kirchner (nacido el 25 de febrero de 1950) es el presidente de la República Argentina desde el día 25 de mayo de 2003. Es un peronista identificado con los sectores de izquierda de su partido, y antes de ser electo presidente fue gobernador de la provincia de Santa Cruz. Luego de la grave crisis institucional que vivió la Argentina, Kirchner reconstituyó la autoridad presidencial.

Primeros tiempos

Kirchner nació en Río Gallegos, capital de la patagónica provincia de Santa Cruz. Su padre, Néstor Kirchner, era un trabajador postal descendiente de inmigrantes suizos; su madre, María Ostoić, chilena descendiente de inmigrantes croatas, nació en Punta Arenas. Realizó sus estudios primarios y secundarios en escuelas públicas locales. Egresó del Colegio Nacional República de Guatemala.
Tempranamente Kirchner participó en el
movimiento justicialista como miembro de la Juventud Peronista, un sector juvenil de izquierda radicalmente opuesto a la dictadura militar de 1966-1973. A principios de la década del setenta, Kirchner estudió Derecho en la Universidad Nacional de La Plata, recibiendo su diploma de abogado en 1976. En 1974, como parte de su formación y a las órdenes del director Héctor Olivera, actuó como extra en el exitoso largometraje "La Patagonia Rebelde"[1]. En 1976, luego del golpe del 24 de marzo, junto con su esposa, Cristina Fernández, abandonó La Plata para retornar a Río Gallegos para dedicarse a ejercer su profesión, alejado de la política. Durante la dictadura militar de Videla fue puesto en prisión en dos oportunidades (se desconocen las razones).
Una vez terminado el gobierno militar y con el retorno de la democracia en
1983, Kirchner se convirtió en funcionario del gobierno provincial. Desde fines de 1983 hasta julio de 1984 fue presidente de la Caja de Previsión Social de la provincia, pero fue forzado a renunciar por el gobernador a causa de una disputa sobre política financiera. Este incidente lo hizo conocido en el ámbito local, y constituyó el paso inicial de su carrera política.
En
1986 había alcanzado el apoyo interno necesario para obtener la candidatura a intendente municipal (alcalde) de la ciudad de Río Gallegos. Triunfó por escaso margen en las elecciones del 6 de septiembre de 1987, asumiendo el cargo el 10 de diciembre siguiente. Al mismo tiempo, su compañero de partido Ricardo del Val era electo gobernador, con lo que el peronismo se afianzó firmemente en la provincia de Santa Cruz.
La gestión de Kirchner como intendente desde
1987 a 1991 le granjeó suficiente apoyo para ser electo gobernador de la provincia en 1991, con el 61% de los votos. Por ese tiempo su esposa ya era miembro del congreso provincial.

Gobernador de Santa Cruz

Cuando Kirchner asumió la gobernación, la provincia de Santa Cruz contribuía con sólo el 1 % del PIB nacional, principalmente en la producción de materias primas (mayormente petróleo), y enfrentaba una grave crisis económica, con elevados niveles de desempleo y un déficit fiscal de 1.200 millones de dólares. Sus políticas se centraron en la realización de inversiones para estimular la actividad productiva, el empleo y el consumo.

Recortando el gasto público y aprovechando las regalías de la industria petrolera, Kirchner logró restaurar el equilibrio de las cuentas provinciales. La provincia alcanzó razonables niveles de crecimiento económico, lo que fue facilitado por la escala relativamente pequeña de la base económica y del mercado de trabajo de su provincia.
Sus críticos señalan que su gestión no fue diferente a la de la mayor parte de los gobernadores peronistas, y que siguió los lineamientos nacionales de las políticas impulsadas por Menem, basándose en el personalismo y el autoritarismo, manteniendo control sobre la prensa local y nombrando como jueces de la Corte Suprema provincial a personas de su confianza. El uso discrecional del empleo público y una economía fuertemente subsidiada, llevó al desarrollo del
clientelismo político en la provincia.
En
1994 y en 1998, Kirchner impulsó reformas en la constitución provincial, que permitieron la reelección indefinida del gobernador. En 1994 fue miembro de la Convención Constituyente que reformó la Constitución Argentina.
En 1995, con las reformas a la Constitución provincial ya en vigencia, Kirchner fue reelecto gobernador por amplio margen (66,5% de los votos). A partir de ese momento Kirchner se distanció de Menem (que además de presidente de la Nación era el líder del Partido Justicialista) lanzando una línea interna dentro del partido, llamada “Corriente Peronista”.
El intento de Menem en
1998 de presentarse a una re-elección, con base en una interpretación ad hoc del texto constitucional, generó fuerte oposición en la sociedad argentina, en ámbitos académicos y aún dentro de las filas del Partido Justicialista. Kirchner se alió con el principal opositor de Menem dentro del Partido Justicialista, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires (y más tarde presidente) Eduardo Duhalde.

El gobierno de Fernando de la Rúa - Sucesos de Diciembre de 2001

Las elecciones del 24 de octubre de 1999 fueron un duro golpe para el partido justicialista. Fue electo presidente Fernando de la Rúa, candidato de la Alianza (un conglomerado de fuerzas del centro y de la izquierda moderada, encabezado por la Unión Cívica Radical), y el justicialismo perdió la mayoría en la Cámara de Diputados.
La Alianza logró también buenos resultados en Santa Cruz, pero pese a ello Kirchner fue reelecto en mayo de ese año con el 54,7% de los votos, imponiéndose a una alianza conformada por la
Unión Cívica Radical y los sectores menemistas del justicialismo reunidos en el Movimiento Federal Santacruceño.
La victoria de De la Rúa se debió, en parte, al fuerte rechazo público hacia la corrupción del mandato de Menem, así como al deterioro de la situación económica del país, que había entrado en recesión.
De la Rúa tomó severas medidas de ajuste que, a la postre, terminaron deteriorando aún más las finanzas públicas y la capacidad productiva de la industria nacional, lo que desembocaría en la peor crisis económica, política y social de la historia argentina.
El gobierno de De la Rúa pidió ayuda complementaria al
FMI y a bancos privados para reducir la presión de la deuda externa. En diciembre de 2000 se negoció un paquete de salvataje de cerca de 40.000 millones de dólares (denominado el Blindaje), y el gobierno anunció la inversión de 20.000 millones de dólares para programas de obras públicas para reavivar la economía. Sin embargo, la recesión y la fuga de capitales continuaron a ritmo acelerado, con el agravante adicional del descontento provocado por las medidas de ajuste que formaban parte de las condiciones impuestas por el FMI a cambio de su ayuda.
A finales de
2001, el desempleo había superado la barrera del 20%. En la pendiente, el gobierno de la Alianza recurre a nombrar ministro de economía a Domingo Cavallo, que ya había ocupado el cargo durante varios años de gobierno de Menem. Esto resultó en un descontento entre quienes habían votado a la Alianza, ya que éste voto había sido no sólo un rechazo a la figura de Carlos Menem sino que también incluía a Domingo Cavallo.
En noviembre de 2001, el gobierno inició una reestructuración de los compromisos de la deuda externa, lo que en la práctica significaba la cesación de pagos (default). El agravamiento de la situación económica provocó desconfianza pública en el sistema financiero, por lo que se produjeron fuertes retiros de depósitos bancarios. Para evitar una corrida se impusieron restricciones a la extracción de los fondos depositados en los bancos, medida conocida como el “
corralito”, altamente impopular. Los grandes grupos económicos, sin embargo, tuvieron vía libre para fugar del país una importantísima masa de capitales. El FMI, en tanto, endureció su posición exigiendo un recorte del 10% en el presupuesto público antes de producir cualquier nuevo desembolso de fondos.
Saqueos, huelgas, y manifestaciones populares, se sucedieron en todo el país a finales de diciembre de
2001. De la Rúa respondió con el establecimiento del estado de sitio y una feroz represión que provocó 33 muertos, 354 heridos y más de 2.500 detenidos los días 19 y 20 de diciembre.
De la Rúa renunció habiendo completado apenas la mitad de su mandato; lo sucedió una serie de presidentes interinos, incapaces de estabilizar la situación. En enero de
2002 el Congreso nombró finalmente a Eduardo Duhalde para completar el período presidencial.
Duhalde devaluó la moneda argentina (el
peso), y procuró capear el temporal de la crisis económica. Los sucesos de diciembre de 2001 habían dejado en la sociedad un fuerte sentimiento de rechazo hacia toda la dirigencia política, caracterizado por la famosa consigna “¡Que se vayan todos!”.

Las elecciones presidenciales de 2003

La situación con vistas a las elecciones presidenciales se presentaba confusa. Varios líderes del Partido Justicialista aspiraban a la candidatura: el propio Kirchner, que contaba con pocas fuerzas propias para definir una elección interna dentro de su partido; el ex-presidente Carlos Menem; y los gobernadores de las provincias de Córdoba, José Manuel de la Sota, Salta, Juan Carlos Romero, y San Luis, Adolfo Rodríguez Saá. Este último había tenido un breve interinato como presidente en diciembre de 2001 y fue quien declaró la cesación de pago de la deuda externa argentina. Las elecciones internas para definir la candidatura peronista se anunciaron primero para noviembre de 2002, y luego se postergaron a febrero de 2003.
El entonces presidente Duhalde, figura de peso dentro del justicialismo no sólo por su condición presidencial sino también por su control hegemónico sobre la estructura partidaria de la
provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país, intentó jugar sus cartas en favor del gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann. Éste, sin embargo, prefirió no presentar su candidatura; Duhalde trasladó sus preferencias a De la Sota, con quien tampoco pudo alcanzar un acuerdo estratégico. Así, el 15 de enero de 2003 anunció su apoyo a la precandidatura de Néstor Kirchner. Con este espaldarazo, Kirchner se situó en una posición mucho más favorable.

Sin embargo, la situación interna del justicialismo no estaba resuelta y si bien el apoyo de Duhalde era significativo, no garantizaba de por sí que Kirchner resultara el candidato presidencial. Por otra parte, las fricciones de una elección interna tan cercana a la elección nacional, prevista para el 27 de abril, podrían provocar un deterioro en las expectativas del justicialismo de obtener una victoria. Así, el 24 de enero, y con el argumento de que los tres aspirantes que quedaban en carrera (Kirchner, Rodiguez Saá y Menem, que había incorporado a Romero como candidato a vicepresidente) presentaban programas contrapuestos, el congreso del partido justicialista toma una decisión inédita: suspender la elección interna y permitir a todos los precandidatos el uso de los símbolos partidarios comunes para presentarse a la elección general. En la práctica, esto significaba que iban a enfrentarse como si perteneciesen a partidos distintos.
Kirchner arrancó su campaña en una posición desfavorable. Las encuestas de intención de voto lo ubicaban por detrás de los otros candidatos justicialistas y de
Ricardo López Murphy (ex-ministro de De la Rúa y candidato de un conjunto de fuerzas de centroderecha). Sin embargo, la popularidad de Kirchner comenzó a crecer impulsando un programa de perfil socialdemócrata con el que buscaba diferenciarse de las políticas aplicadas durante los gobiernos de Menem y De la Rúa, poniendo acento en priorizar la producción, la justicia, la educación, el trabajo, la equidad y la salud (sintetizado de algún modo en sus eslogans de campaña: “Un país en serio” y “Primero Argentina”). No fue desdeñable tampoco el aporte que significaron tanto su compromiso de mantener al ministro de economía de Duhalde, Roberto Lavagna, con una imagen positiva en la sociedad por su gestión anticrisis, como la participación de su esposa, Cristina Fernández, diputada y senadora por la provincia de Santa Cruz desde 1995.
La campaña electoral estuvo condicionada por los efectos de la crisis: la fecha de elecciones había tenido que ser adelantada tras la represión del 26 de junio en el Puente Pueyrredón (ver
Masacre de Avellaneda). Si bien se evidenciaron algunos leves signos de recuperación económica, por efecto del default y la restricción del gasto público, con leve recuperación de la tasa de cambio del peso frente al dólar y moderado aumento del PBI, las consecuencias sociales de la crisis fueron terribles: el 54% de la población se hallaba por debajo del límite de pobreza; la mitad de esta población (27% del total), por debajo de la línea de indigencia.
En las elecciones del
27 de abril de 2003, el Frente para la Victoria (de Kirchner) obtuvo sólo un 22,0% de los votos, resultando superado por Menem (“Alianza Frente por la Lealtad -UCD), que obtuvo el 24,3%. La legislación electoral argentina prescribe que si ningún candidato alcanza el 45% de los votos válidos emitidos, los dos más votados deben disputar una segunda vuelta (ballotage).
Fuera de esta segunda ronda quedaron López Murphy, Rodríguez Saá con el 14,2% y la candidata de centroizquierda
Elisa Carrió (ex radical) con el 14,1%. El candidato de la Unión Cívica Radical, Leopoldo Moreau, ocupó el sexto puesto con un 2,3% en la peor elección de la historia de su partido.
Después de la primera ronda, Kirchner visitó al presidente del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y al de Chile, Ricardo Lagos Escobar, ante quienes ratificó sus intenciones de fortalecer el Mercosur y declaró que mantenía con orgullo las convicciones políticas que había sostenido en el pasado.
La segunda vuelta debía llevarse a cabo el
18 de mayo de 2003. Los sondeos previos indicaban entre un 60 y 70% de intención de voto para el gobernador de Santa Cruz. Ello significaba no tanto apoyo explícito a los méritos propios de Kirchner, como rechazo a la posibilidad de que Menem presidiera nuevamente el país. Sin embargo, el ballotage no tendría lugar: el 14 de mayo el expresidente Menem, después de una larga cadena de rumores y desmentidos, anunció su decisión de renunciar a su candidatura, lo que automáticamente convirtió a Kirchner en presidente electo. Muchos analistas señalan que la maniobra de Menem tuvo como propósito evitar una derrota estentórea, y al mismo tiempo condicionar a Kirchner, que accedió a la presidencia con el nivel más bajo de votos jamás registrado en la historia argentina. El 25 de mayo de 2003, Néstor Kirchner prestó ante el Congreso el juramento de ley para convertirse en presidente de la República hasta 2007.

Presidencia de Argentina

Kirchner asumió confirmando al ministro de economía de Duhalde, Roberto Lavagna, y a otros miembros del gabinete de su antecesor. La política económica del gobierno de Kirchner continuó los lineamientos establecidos por Lavagna bajo la presidencia de Duhalde, manteniendo la devaluación de la moneda mediante una fuerte participación del Banco Central en la compra de divisas, impulsando mediante las exportaciones un crecimiento económico con tasas del PBI cercanas al 10%. Kirchner tuvo éxito, además, en sacar al país de la cesación de pagos más grande de la historia mundial: canjeó la deuda soberana, de valor nulo tras la crisis del 2001, por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico. Los índice de pobreza y de desempleo disminuyeron notoriamente.

Kirchner ha mantenido una relación conflictiva en lo verbal con el FMI, aunque ha optado por seguir el ejemplo de Lula, su par brasileño, pagando por anticipado la totalidad de la deuda con este organismo internacional (más de 10.000 millones de dólares). De manera que, a pesar de las declaraciones públicas, el gobierno de Kirchner ha sido el que más deuda canceló con el FMI en todo el transcurso de la historia argentina.
Los críticos a la política económica del gobierno argumentan que el alto crecimiento económico se debe más a una tendencia mundial que a particularidades argentinas. La izquierda sostiene que la recuperación económica del gobierno de Kirchner no podría mantenerse sin la depresión de los salarios (el salario real en Argentina se encuentra en su peor nivel histórico) y que el canje de la deuda externa no ha implicado una quita, sino que la nueva deuda, al estar indexada, crece indefinidamente.
Kirchner ha llevado adelante una crítica pública de las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar (inicialmente encabezada por el ex-general
Videla) y ha sumado a su gobierno a miembros de organismos de Derechos Humanos, lo que le ha merecido críticas tanto de la derecha (que lo acusan de “evitar la reconciliación nacional”) como desde la izquierda (que consideran que estas acciones serían meramente declarativas, con el fin de esconder el “carácter represivo del propio gobierno de Kirchner”, argumentación que ejemplifican con los recientes sucesos de Las Heras, y el envío de tropas argentinas a Haití en el marco de la MINUSTAH).
Tras la últimas
elecciones legislativas (en octubre de 2005), Kirchner ha obtenido una mayoría a nivel nacional y ha logrado desplazar a Duhalde del control del aparato político del conurbano bonaerense. Esto se ha reflejado en importantes cambios en el gabinete (fundamentalmente la sustitución de Roberto Lavagna por Felisa Miceli en el ministerio de economía). Algunos analistas, sin embargo, hacen hincapié en el carácter precario que tendrían los acuerdos alcanzados con los intendentes y gobernadores que aportaron a sus listas.
La oposición cuestiona el hecho de que, pese a controlar la mayoría de ambas cámaras del Congreso, Kirchner ha preferido en reiteradas ocasiones hacer uso de las facultades legislativas del poder ejecutivo, legislando a través de
decretos de necesidad y urgencia en vez de seguir los trámites ordinarios previstos para la sanción de leyes. Desde su asunción y hasta mayo de 2006, de 337 leyes originadas en el poder ejecutivo que podrían haberse sancionado por decreto, Kirchner envió solo 136 como proyectos de ley al Congreso, mientras que las restantes 201 fueron sancionadas apelando a decretos de necesidad y urgencia. La estadística arroja así unos 67 decretos por año, con frecuencia comparados con los 54,5 por año de Carlos Menem —quien firmó un total de 545 durante sus diez años de gobierno—.

A nivel internacional, Kirchner se ha identificado con la tendencia que encarnan Lula (Brasil), Tabaré Vázquez (Uruguay), Evo Morales (Bolivia), y Michelle Bachelet (Chile). Al igual que estos jefes de estado, Kirchner ha mantenido las relaciones con el gobierno norteamericano sin cambios esenciales. La participación argentina en la MINUSTAH se realizó por pedido directo del gobierno norteamericano, y el gobierno argentino sigue permitiendo ejercicios militares conjuntos con las fuerzas armadas norteamericanas en territorio argentino. Asimismo, en marzo de 2006 ha aprobado una batería de leyes con el fin de sumarse a la "lucha contra el terrorismo" propugnada por el presidente norteamericano George W. Bush, quien había sido felicitado por su colega Kirchner en la reelección del primero en noviembre del 2004.

Argentina K



¿Qué es ArgentinaK?

Es un mundo creado por el advenimiento de una nueva fuerza política que dice haber derrotado al liberalismo de los 90, que representó el menemismo nefasto del 1 a 1 y la era de la "pizza con champaña".
Pero esta nueva fuerza, ¿Es realmente diferente?, y si lo es ¿en qué?.
Desde distintos puntos de vista, trateremos de acercarnos al "fenómeno K" pos Chupete mostrando sus supuestos logros, y sus puntos débiles.

Discurso del presidente, al asumir su mandato

"En este acto, que en los términos del artículo 93 de la Constitución de la Nación tiene por finalidad la toma de posesión del cargo de Presidente de la Nación Argentina, para el que he sido electo, creo que es necesario poder compartir con ustedes algunas reflexiones:
"Los objetivos de gobierno y los ejes directrices de gestión, para que el conjunto de la sociedad argentina sepa hacia dónde vamos, y cada uno pueda a su vez aportar su colaboración para la obtención de los fines que los argentinos deberemos imponernos por encima de cualquier divisa partidaria".
"Es que nos planteamos construir prácticas colectivas de cooperación que superen los discursos individuales de oposición. En los países civilizados con democracias de fuerte intensidad, los adversarios discuten y disienten cooperando".
"Por eso los convocamos a inventar el futuro. Venimos desde el Sur del mundo y queremos fijar, junto a todos los argentinos, prioridades nacionales y construir políticas de Estado a largo plazo, para de esa manera crear futuro y generar tranquilidad. Sabemos adónde vamos y sabemos adónde no queremos ir o volver".
"El 27 de abril las ciudadanas y ciudadanos de nuestra Patria, en ejercicio de la soberanía popular, se decidieron por el avance decidido hacia lo nuevo. Dar vuelta una página de la historia no ha sido mérito de uno o varios dirigentes. Ha sido, ante todo, una decisión consciente y colectiva de la ciudadanía argentina".
"El pueblo ha marcado una fuerte opción por el futuro y el cambio. En el nivel de participación de aquella jornada se advierte que, pensando diferente y respetando las diversidades, la inmensa y absoluta mayoría de los argentinos queremos lo mismo aunque pensemos distinto".
"No es necesario hacer un detallado repaso de nuestros males para saber que nuestro pasado está pleno de fracasos, dolores, enfrentamientos, energías malgastadas en luchas estériles, al punto de enfrentar seriamente a los dirigentes con sus representados. Al punto de enfrentar seriamente a los argentinos entre sí".
"En esas condiciones debe quedarnos absolutamente claro que en la República Argentina, para poder tener futuro y no repetir nuestro pasado, necesitamos enfrentar con plenitud el desafío del cambio".
"Por mandato popular, por comprensión histórica y por decisión política ésta es la oportunidad de la transformación, del cambio cultural y moral que demanda la hora. Cambio es el nombre del futuro".
"No debemos ni podemos conformarnos los argentinos con haber elegido un nuevo gobierno. No debe la dirigencia política agotar su programa en la obtención de un triunfo electoral. Sino que por el contrario, de lo que se trata es de cambiar los paradigmas desde los que se analiza el éxito o el fracaso de una dirigencia y de un país".
"A comienzos de los ochenta se puso el acento en el mantenimiento de las reglas de la democracia y los objetivos planteados no iban más allá del aseguramiento de la subordinación real de las fuerzas armadas al poder político".
"La medida del éxito de aquella etapa histórica no exigía ir más allá de la preservación del estado de derecho, la continuidad de las autoridades elegidas por el pueblo. Así se destacaba como avance significativo y prueba de mayor eficacia, la simple alternancia de distintos partidos en el poder".
"En la década de los noventa, la exigencia sumó la necesidad de la obtención de avances en materia económica, en particular en materia de control de la inflación".
"La medida del éxito de esa política la daban las ganancias de los grupos más concentrados de la economía, la ausencia de corridas bursátiles y la magnitud de las inversiones especulativas, sin que importaran la consolidación de la pobreza y la condena a millones de argentinos a la exclusión social, la fragmentación nacional y el enorme e interminable endeudamiento externo".
"Así, en una práctica que no debe repetirse, era muy difícil distinguir la solución pragmática de la cirugía sin anestesia".
"Se intentó reducir la política a la sola obtención de resultados electorales; el gobierno, a la mera administración de las decisiones de los núcleos de poder económico con amplio eco mediático, al punto que algunas fuerzas políticas en 1999 se plantearon el cambio en términos de una gestión más prolija pero siempre en sintonía con aquellos mismos intereses".
"El resultado no podía ser otro que el incremento del desprestigio de la política y el derrumbe del país".
"En este nuevo milenio, superando el pasado, el éxito de las políticas deberá medirse bajo otros parámetros, en orden a nuevos paradigmas".
"Debe juzgárselas desde su acercamiento a la finalidad de concretar el bien común, sumando al funcionamiento pleno del estado de derecho y la vigencia de una efectiva democracia, la correcta gestión del gobierno y el efectivo ejercicio del poder político nacional en cumplimiento de transparentes y racionales reglas, imponiendo la capacidad reguladora del Estado ejercida por sus organismos de contralor y aplicación".
"El cambio implica medir el éxito o el fracaso de la dirigencia desde otra perspectiva. Discursos, diagnósticos sobre las crisis, no bastarán ni serán suficientes".
"Se analizarán conductas y los resultados de las acciones", sostuvo Kirchner, quien agregó que "el éxito se medirá desde la capacidad y la decisión y la eficacia para encarar los cambios".
"Concluye en la Argentina una forma de hacer política y un modo de gestionar el Estado. Colapsó el ciclo de anuncios grandilocuentes, grandes planes seguidos de la frustración por la ausencia de resultados y su consecuencia, la desilusión constante, la desesperanza permanente".
"En esta nueva lógica, que no sólo es funcional sino también conceptual, la gestión se construye día a día, en el trabajo diario, en la acción cotidiana, que nos permitirán ir mensurando los niveles de avance. Un gobierno no debe distinguirse por los discursos de sus funcionarios, sino por las acciones de sus equipos".
"Deben encararse los cambios con decisión y coraje, avanzando sin pausas, pero sin depositar la confianza en jugadas mágicas o salvadoras, ni en genialidades aisladas. Se trata de cambiar, no de destruir. Se trata de sumar cambios, no de dividir".
"Cambiar importa aprovechar las diversidades sin anularlas. Se necesitará mucho trabajo y esfuerzo plural, diverso y transversal a los alineamientos partidarios. Hay que reconciliar a la política, a las instituciones y al gobierno, con la sociedad".
"Por eso nadie piense que las cosas cambiarán de un día para el otro y sólo porque se declame. Un cambio que pueda consolidarse necesitará de la sumatoria de hechos cotidianos que en su persistencia derroten cualquier inmovilismo y un compromiso activo de la sociedad en ese cambio".
"Ningún dirigente, ningún gobernante, por más capaz que sea puede cambiar las cosas si no hay una ciudadanía dispuesta a participar activamente en ese cambio".
"Desarmados de egoísmos individuales o sectoriales, las conciencias y los actos deben encontrarse en el amplio espacio común de un proyecto nacional que nos contenga. Un espacio donde desde muchas ideas pueda contribuirse a una finalidad común".
"En nuestro proyecto ubicamos en un lugar central la idea de reconstruir un capitalismo nacional que genere las alternativas que permitan reinstalar la movilidad social ascendente. No se trata de cerrarse al mundo".
"No es un problema de nacionalismo ultramontano, sino de inteligencia, observación y compromiso con la Nación. Basta ver cómo los países más desarrollados protegen a sus productores, a sus industrias y a sus trabajadores".
"Se trata, entonces, de hacer nacer una Argentina con progreso social, donde los hijos puedan aspirar a vivir mejor que sus padres sobre la base de su esfuerzo, capacidad y trabajo".
"Para eso es preciso promover políticas activas que permitan el desarrollo y el crecimiento económico del país, la generación de nuevos puestos de trabajo y una mejor y más justa distribución del ingreso. Como se comprenderá el Estado cobra en eso un papel principal, es que la presencia o la ausencia del Estado constituye toda una actitud política".
"Por supuesto, no se trata de poner en marcha una vez más movimientos pendulares que vayan desde un Estado omnipresente y aplastante de la actividad privada, a un Estado desertor y ausente, para retornar continuamente de extremo a extremo, en lo que parece ser una auténtica manía nacional que nos impide encontrar los justos, sensatos y necesarios equilibrios".
"Se trata de tener lo necesario para nuestro desarrollo, en una reingeniería que nos permita contar con un Estado inteligente".
"Queremos recuperar los valores de la solidaridad y la justicia social que nos permitan cambiar nuestra realidad actual para avanzar hacia la construcción de una sociedad más equilibrada, más madura y más justa".
"Sabemos que el mercado organiza económicamente pero no articula socialmente, debemos hacer que el Estado ponga igualdad allí donde el mercado excluye y abandona".
"Es el Estado el que debe actuar como el gran reparador de las desigualdades sociales en un trabajo permanente de inclusión y creando oportunidades a partir del fortalecimiento de la posibilidad de acceso a la educación, la salud, y la vivienda, promoviendo el progreso social basado en el esfuerzo y el trabajo de cada uno".
"Es el Estado el que debe viabilizar los derechos constitucionales, protegiendo a los sectores más vulnerables de la sociedad, es decir, los trabajadores, los jubilados, los pensionados, los usuarios y los consumidores".
"Actuaremos como lo que fuimos y seguiremos siendo siempre: hombres y mujeres comunes que quieren estar a la altura de las circunstancias asumiendo con dedicación las grandes responsabilidades que en representación del pueblo se nos confieren".
"Estamos dispuestos a encarar junto a la sociedad todas las reformas necesarias y para ello también utilizaremos los instrumentos que la Constitución y las leyes contemplan para construir y expresar la voluntad popular".
"Vamos a apoyarnos en la Constitución para construir una nueva legitimidad de las leyes, que vaya más allá de la prepotencia del más fuerte. Un Estado no puede tener legitimidad si su pueblo no ratifica el fundamento primario de sus gobernantes".
"De la misma manera que luchamos contra la pobreza económica tendremos una conducta sin dobleces para impedir la pobreza cívica. Sólo cuando el gobierno se desentiende del pueblo es que toda la sociedad empobrece, no sólo económicamente sino moral y culturalmente".
"Somos conscientes de que ninguna de esas reformas será productiva y duradera si no creamos las condiciones para generar un incremento de la calidad institucional".
"La calidad institucional supone el pleno apego a las normas, en una Argentina que por momentos aparece ante el mundo como un lugar donde la violación de las leyes no tiene castigo legal ni social. A la Constitución hay que leerla completa. La seguridad jurídica debe ser para todos, no sólo para los que tienen poder o dinero".
"No habrá cambio confiable si permitimos la subsistencia de ámbitos de impunidad. Una garantía de que la lucha contra la corrupción y la impunidad será implacable, fortalecerá las instituciones sobre la base de eliminar toda posible sospechas sobre ellas".
"Rechazamos de plano la identificación entre gobernabilidad e impunidad que algunos pretenden. Gobernabilidad no es ni puede ser sinónimo de impunidad. Gobernabilidad no es ni puede ser sinónimo de acuerdos oscuros, manipulación política de las instituciones o pactos espurios a espaldas de la sociedad".
"Este combate es una tarea conjunta del Poder Ejecutivo, el Congreso y el Poder Judicial, pero también de la sociedad porque no podemos ignorar que es de esa misma sociedad de donde provienen los hombres y mujeres que integran las instituciones públicas y privadas".
"Cambio responsable, calidad institucional, fortalecimiento del rol de las instituciones con apego a la Constitución y a la ley y fuerte lucha contra la impunidad y la corrupción deben presidir no sólo los actos del gobierno que comenzaremos sino toda la vida institucional y social de la República".
"Queremos ser la generación de argentinos que reinstale la movilidad social ascendente, pero que también promueva el cambio cultural y moral que implica el respeto a las normas y a las leyes".
"En este marco conceptual queremos expresar los ejes directrices en materia de relaciones internacionales, manejo de la economía, los procesos de la salud, la educación, la contención social a desocupados y familias en riesgo y los problemas que plantean la seguridad y la justicia en una sociedad democrática".
"Profundizar la contención social a las familias en riesgo, garantizando subsidios al desempleo y asistencia alimentaria. Consolidando una verdadera red federal de políticas sociales integrales para que quienes se encuentran por debajo de la línea de pobreza puedan tener acceso a la educación, la salud pública y la vivienda".
"Reinstalar la movilidad social ascendente que caracterizó a la República Argentina requiere comprender que los problemas de la pobreza no se solucionan desde las políticas sociales sino desde las políticas económicas".
"Sabemos que hay que corregir errores y mejorar métodos en la forma de asignación de la ayuda social. Pero es imprescindible advertir que la tragedia cívica del clientelismo político no es producto de la asistencia social como gestión del Estado, sino de la desocupación como consecuencia de un modelo económico".
"En nuestro país la aparición de la figura del cliente político es coetánea con la del desocupado. Mientras en la República Argentina hubo trabajo, nadie fue rehén de un dirigente partidario".
"Al drama de la desaparición del trabajo y el esfuerzo como el gran articulador social, se sumó el derrumbe de la educación argentina".
"No hay un factor mayor de cohesión y desarrollo humano que promueva más la inclusión que el aseguramiento de las condiciones para el acceso a la educación, formidable herramienta que construye identidad nacional y unidad cultural, presupuestos básicos de cualquier país que quiera ser Nación".
"Una sociedad como la que queremos promover debe basarse en el conocimiento y en el acceso de todos a ese conocimiento".
"La situación de la educación argentina revela dos datos vinculados a su problema central, que es la calidad de la enseñanza".
"Por un lado, una creciente anarquía educativa, y por el otro, la crisis de los sistemas de formación docente". Ambos afectan severamente la igualdad educativa. El último sistema nacional de formación docente fue el de nuestras viejas y queridas maestras normales. Criticado por enciclopedista, memorista y repetitivo, pero nuestra generación fue la última formada en esa escuela pública y la calidad de la educación era superior a la que hoy tenemos".
"Aquel viejo sistema no fue suplantado por otro. Por si esto fuera poco, se le agregó con muy buena intención, pero con resultado dudoso, lo que quiso ser la federalización de la educación".
"Se trató de lograr autonomía, objetivo con el que estamos de acuerdo, pero se terminó en un grado cierto de anarquía en los contenidos curriculares y en los sistemas funcionales".
"La igualdad educativa es, para nosotros, un principio irrenunciable, no sólo como actitud ética sino esencialmente como responsabilidad institucional. Debemos garantizar que un chico del Norte argentino tenga la misma calidad educativa que un alumno de la capital federal".
"Es correcto que las provincias dirijan y administren el sistema de prestación del servicio educativo, pero el Estado nacional debe recuperar su rol en materia de planificación y contenidos de la educación y sistemas de formación y evaluación docente. Garantizar la igualdad educativa de norte a sur es aportar a la formación de una verdadera conciencia e identidad nacional.
"En el campo de la salud, el Estado asumirá un rol articulador y regulador de la salud pública integral sumando los esfuerzos de los subsectores públicos provinciales y nacionales, privados y de obras sociales, orientado a consolidar las acciones que posibiliten generar accesibilidad a las prestaciones médicas y a los medicamentos para toda la población".
"La ley de prescripción por el nombre genérico de los medicamentos recientemente reglamentada será aplicada con todo vigor y el Programa Remediar, de gratuita distribución de medicamentos ambulatorios, continuará".
"Es objetivo de gobierno concretar un Sistema Nacional de Salud, que se consolidará en una red en la que el hospital público será un eje referencial, con los demás centros de salud, públicos o privados, para ser pilares estratégicos de la atención primaria de salud, integrándose con las políticas de contención social para avanzar en la tarea de prevención".
"El objetivo de dar salud a los argentinos impone que se asuman políticas de Estado que sean impermeables a las presiones interesadas, por poderosas que sean, provengan de donde provengan".
"Entre los fundamentales e insustituíbles roles del Estado ubicamos los de ejercer el monopolio de la fuerza y combatir cualquier forma de impunidad del delito, para lograr seguridad ciudadana y justicia en una sociedad democrática en la que se respeten los derechos humanos".
"El cumplimiento estricto de la ley que exigiremos en todos los ámbitos debe tener presente las circunstancias sociales y económicas que han llevado al incremento de los delitos en función directa del crecimiento de la exclusión, la marginalidad y la crisis que recorren todos los peldaños de la sociedad".
"Pero también hay que comprender que, como sociedad, hace tiempo que carecemos de un sistema de premios y castigos. En lo penal, en lo impositivo, en lo económico, en lo político, y hasta en lo verbal, hay impunidad en la Argentina. En nuestro país, cumplir la ley no tiene premio ni reconocimiento social".
"En materia de seguridad no debe descargarse sólo sobre la policía la responsabilidad de la detección de las situaciones de riesgo que sirven de base al desarrollo de la delincuencia. Son el Estado y la sociedad en su conjunto los que deben actuar participativa y coordinadamente para la prevención, detección, represión y castigo de la actividad ilegal".
"Una sociedad con elevados índices de desigualdad, empobrecimiento, desintegración familiar, falta de fe y horizontes para la juventud, con impunidad e irresponsabilidad, siempre será escenario de altos niveles de inseguridad y violencia".
"Una sociedad dedicada a la producción y proveedora de empleos dignos para todos resultará un indispensable apoyo para el combate contra el delito".
"Para comprender la problemática de la seguridad y encontrar soluciones no sólo se debe leer el Código Penal, hay que leer también la Constitución Nacional en sus artículos 14 y 14 bis, cuando establecen como derechos de todos los habitantes de la Nación el derecho al trabajo, a la retribución justa, a las condiciones dignas y equitativas de labor, a las jubilaciones y pensiones móviles, al seguro social obligatorio, a la compensación económica familiar y al acceso a una vivienda digna, entre otros".
"El Estado debe ser esclavo de la ley para enfrentar el delito, pero no puede aceptar extorsiones de nadie, ni de quienes aprovechan una posición de fuerza en cualquiera de los poderes del Estado o en la economía, ni de quienes usan la necesidad de los pobres para fines partidistas".
"La paz social, el respeto a la ley, a la defensa de la vida y la dignidad son derechos inalienables de todos los argentinos. El delito es delito, sea de guante blanco, sea de naturaleza común, sea de mafias organizadas".
"Gobernabilidad es garantizar la prestación de un servicio de justicia próximo al ciudadano, con estándares de rendimiento, de eficiencia y de equidad que garanticen una real seguridad jurídica para todos los habitantes, cualquiera que sea su estatus económico o social".
"En el plano de la economía es donde más se necesita que el Estado se reconcilie con la sociedad. No puede ser una carga que termine agobiando a todas las actividades, ni igualándolas hacia abajo con políticas de ajuste permanente a los que menos tienen".
"El objetivo básico de la política económica será el de asegurar un crecimiento estable, que permita una expansión de la actividad y del empleo constante, sin las muy fuertes y bruscas oscilaciones de los últimos años".
"El resultado debe ser la duplicación de la riqueza cada quince años, y una distribución tal que asegure una mejor distribución del ingreso y, muy especialmente, que fortalezca nuestra clase media y que saque de la pobreza extrema a todos los compatriotas".
"Para alcanzar tales objetivos respetaremos principios fundamentales que ayuden a consolidar lo alcanzado y permitan los avances necesarios".
"La sabia regla de no gastar más de lo que entra debe observarse. El equilibrio fiscal debe cuidarse. Eso implica más y mejor recaudación y eficiencia y cuidado en el gasto. El equilibrio de las cuentas públicas, tanto de la Nación como de las provincias, es fundamental".
"El país no puede continuar cubriendo déficit por la vía del endeudamiento permanente ni puede recurrir a la emisión de moneda sin control, haciendo correr riesgos inflacionarios que siempre terminan afectando a los sectores de menores ingresos".
"Ese equilibrio fiscal tan importante deberá asentarse sobre dos pilares: gasto controlado y eficiente e impuestos que premien la inversión y la creación de empleo y que recaigan allí donde hay real capacidad contributiva".
"Mantenimiento del equilibrio fiscal y trajes a rayas para los grandes evasores, en la seguridad de que si imponemos correctamente a los poderosos el resto del país se disciplinará".
"Terminaremos con la Argentina donde el hilo se corta por lo más delgado y en eso actuaremos con energía, porque no es posible una economía sin esfuerzo y no alcanzará para ayudar a los desprotegidos si no hay cumplimiento impositivo".
"Quien no cumple sus obligaciones impositivas le resta posibilidades de ascenso social a los demás. La evasión es la contracara de la solidaridad social que exigiremos".
"Debemos asegurar la existencia de un país normal, sin sobresaltos, con el sector público y el sector privado cada uno en sus respectivos roles. Hay que dotar a la República Argentina de buena administración, gobernabilidad, estabilidad con inclusión y progreso social, y competitividad".
"Con equilibrio fiscal, la ausencia de rigidez cambiaria, el mantenimiento de un sistema de flotación con política macroeconómica de largo plazo determinada en función del ciclo de crecimiento, el mantenimiento del superávit primario y la continuidad del superávit comercial externo, nos harán crecer en función directa de la recuperación del consumo, de la inversión y de las exportaciones".
"Sabemos que la capacidad de ahorro local y, por ende, el financiamiento local, es central en todo proceso de crecimiento sostenido. Ello requiere estabilidad de precios, entidades financieras sólidas y volcadas a prestar al sector privado -personas y empresas-, con eficiencia operativa y tasas razonables".
"El desarrollo del mercado de capitales con nuevos instrumentos, con trasparencia, con seguridad, es fundamental para recuperar la capacidad de ahorro y para alejarnos definitivamente de las crisis financieras internas que en los últimos 20 años han golpeado fuertemente y por tres veces a los ahorristas y depositantes".
"Los fondos externos deben ser complementarios a este desarrollo de los mercados locales y su gran atractivo está ligado a que sean fondos de inversión extranjera directa -inversión productiva-, que no sólo aportan recursos sino también traen aparejado progresos en la tecnología de procesos y productos".
"Nuestro país debe estar abierto al mundo, pero abierto al mundo de una manera realista, dispuesto a competir en el marco de políticas de preferencia regional -fundamentalmente a través del Mercosur-, y de políticas cambiarias flexibles acorde a nuestras productividades relativas y a las circunstancias del contexto internacional".
"El crecimiento requerirá de una demanda creciente que aliente las inversiones, tanto para atender el mercado interno como a las exportaciones".
"A contrario del modelo de ajuste permanente, el consumo interno estará en el centro de nuestra estrategia de expansión".
"Precisamente para cumplir con esta idea de consumo en permanente expansión, la capacidad de compra de nuestra población deberá crecer progresivamente por efecto de salarios, por el número de personas trabajando y por el número de horas trabajadas".
"Esas tres variables juntas definen la masa de recursos que irán al consumo y al ahorro local y su evolución no puede ser fruto de una fantasía o de puro voluntarismo".
"En nuestro proyecto nacional trabajaremos de la única manera seria que es crear un círculo virtuoso donde la masa de recursos crece -crece si la producción crece- y la producción aumenta si también lo hace la masa de recursos".
"Avanzaremos simultáneamente en forma cuidadosa y progresiva creando las condiciones para producir más y distribuir lo que efectivamente se produzca".
"Nuestras mejores posibilidades se ubican en torno al avance de la calidad institucional en el marco de una economía seria y creíble".
"Trabajando en torno a estos principios, sin espectacularidades ni brusquedad en el cambio, seriamente, paso a paso, como cualquier país normal del mundo, podremos cumplir con los objetivos y cumplir hacia adentro y hacia fuera con nuestras obligaciones y compromisos".
"Acortando los plazos, el Estado se incorporará urgentemente como sujeto económico activo, apuntando a la terminación de las obras públicas inconclusas, la generación de trabajo genuino y la fuerte inversión en nuevas obras".
"No se tratará de obras faraónicas, apuntaremos más a cubrir las necesidades de vivienda y de infraestructura en sectores críticos de la economía para mejorar la calidad de vida y a perfilar un país mas competitivo, distribuyendo la inversión con criterio federal y desarrollando nuestro perfil productivo".
"Tenemos que volver a planificar y ejecutar obra pública en la Argentina, para desmentir con hechos el discurso único del neoliberalismo que las estigmatizó como gasto público improductivo".
"No estamos inventando nada nuevo, los Estados Unidos en la década del treinta superaron la crisis económico financiera más profunda del siglo de esa manera".
"La construcción intensiva de viviendas, las obras de infraestructura vial y ferroviaria, la mejor y moderna infraestructura hospitalaria, educativa y de seguridad, perfilarán un país productivo en materia de industria agroalimentaria, turismo, energía, minería, nuevas tecnologías, transportes, y generará puestos de trabajo genuinos".
"Produciremos cambios en el sistema impositivo para tornarlo progresivo, lo que permitirá luego reducir alícuotas en función de la mejora en la recaudación, ampliada como quedará la base imponible y eliminadas que sean las exenciones no compatibles con la buena administración. Eso nos dará solidez y solvencia fiscal".
"Forma parte de nuestra decisión cumplimentar con aquello que fue mandato constitucional del '94 y que lamentablemente hasta hoy no se ha cumplido. Darnos una nueva ley de coparticipación federal no sólo implica nueva distribución y nuevas responsabilidades sino el diseño de un nuevo modelo de país".
"No se puede recurrir al ajuste ni incrementar el endeudamiento. No se puede volver a pagar deuda a costa del hambre y la exclusión de los argentinos generando más pobreza y aumentando la conflictividad social".
"La inviabilidad de ese viejo modelo puede ser advertida hasta por los propios acreedores, que tienen que entender que sólo podrán cobrar si a la Argentina le va bien".
"Este modelo de producción, trabajo y crecimiento sustentable y con reglas claras, generará recursos fiscales, solvencia macroeconómica y sustentabilidad fiscal creando las condiciones para generar nuevo y mayor valor agregado. Tiene además que permitir negociar con racionalidad para lograr una reducción de la deuda externa".
"Este gobierno seguirá principios firmes de negociación con los tenedores de deuda soberana en actual situación de default, de manera inmediata y apuntando a tres objetivos: la reducción de los montos de deuda, la reducción de las tasas de interés y la ampliación de los plazos de madurez y vencimiento de los bonos".
"Sabemos que nuestra deuda es un problema central. No se trata de no cumplir, de no pagar. No somos el proyecto del default. Pero tampoco podemos pagar a costa de que cada vez más argentinos vean postergados su acceso a la vivienda digna, a un trabajo seguro, a la educación de sus hijos, o a la salud".
"Creciendo nuestra economía crecerá nuestra capacidad de pago".
"En materia de defensa, actuaremos con un concepto integral de la defensa nacional, integrando la contribución de la acción de nuestras fuerzas armadas en pro del desarrollo, trabajando para su modernización e impulsando la investigación científico tecnológica en coordinación con otros organismos gubernamentales, para que, sin apartarse de su actividad principal puedan contribuir al bienestar general de la población".
"Queremos a nuestras fuerzas armadas altamente profesionalizadas, prestigiadas por el cumplimiento del rol que la Constitución les confiere y por sobre todas las cosas, comprometidas con el futuro y no con el pasado".
"Desde este proyecto nacional la República Argentina se integrará al mundo dando pasos concretos hacia consensos políticos basados en el fortalecimiento del derecho internacional, el respeto a nuestras convicciones, la historia y las prioridades nacionales".
"Partidarios en la política mundial de la multilateralidad como somos, no debe esperarse de nosotros alineamientos automáticos sino relaciones serias, maduras y racionales que respeten las dignidades que los países tienen".
"Nuestra prioridad en política exterior será la construcción de una América Latina políticamente estable, próspera y unida con base en los ideales de democracia y justicia social".
"Venimos desde el Sur de la Patria, desde la tierra de la cultura malvinera y de los hielos continentales, y sostendremos inclaudicablemente nuestro reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas".
"El Mercosur y la integración latinoamericana deben ser parte de un verdadero proyecto político regional".
"Nuestra alianza estratégica con el Mercosur, que debe profundizarse hacia otros aspectos institucionales que deben acompañar la integración económica, y ampliarse abarcando a nuevos miembros latinoamericanos, se ubicará entre los primeros puntos de nuestra agenda regional".
"Una relación seria, amplia y madura con los Estados Unidos de América y los Estados que componen la Unión Europea es lo que debe esperarse de nosotros".
"El estrechamiento de vínculos con otras naciones desarrolladas y con grandes naciones en desarrollo del oriente lejano, y una participación en pro de la paz y la obtención de consensos en ámbitos como la Organización de las Naciones Unidas para que efectivamente se comprometa con eficacia en la promoción del desarrollo social y económico ayudando al combate contra la pobreza".
"La lucha contra el terrorismo internacional que tan profundas y horribles huellas ha dejado en la memoria del pueblo argentino, nos encontrará dispuestos y atentos para lograr desterrarlo de entre los males que sufre la humanidad".
"La inserción comercial de la Argentina ocupa un lugar central en la agenda de gobierno".
"Consolidar la política comercial como una política de Estado permanente que trascienda la duración de los mandatos de gobierno y cuente con la concurrencia del sector privado, de la comunidad académica y de la sociedad civil en general, será un objetivo estratégico de primer orden de esta administración".
"Profundizar la estrategia de apertura de mercados, incrementar sustancialmente nuestro intercambio con el resto del mundo. Diversificar exportaciones hacia bienes con mayor valor agregado. Desconcentrar las ventas por destino y multiplicar el número de exportadores de modo que los beneficios del comercio exterior se derramen sobre todas las ramas productivas".
"La apertura masiva de nuevos mercados exige la negociación simultánea y permanente en todos los foros de negociación que involucren a nuestro país".
"Finalmente, no se trata de agotar en estas líneas la totalidad de los cursos de acción que seguiremos. No creemos en los catálogos de buenas intenciones. Queremos expresar el sentido y la dirección de las cosas que haremos".
"Se trata de abordar de una manera distinta los principales temas, identificando adecuadamente los verdaderos problemas de la agenda social con la finalidad de que el conjunto sepa cómo ayudar, cómo sumar, cómo ayudar a corregir".
"Pensando el mundo en argentino, desde un modelo propio, este proyecto nacional que expresamos convoca a todos y a cada uno de los ciudadanos argentinos, por encima y por fuera de los alineamientos partidarios, a poner manos a la obra en este trabajo de refundar la Patria".
"Sabemos que estamos ante un final de época. Atrás quedó el tiempo de los líderes predestinados, los fundamentalistas, los mesiánicos. La Argentina contemporánea se deberá reconocer y refundar en la integración de equipos y grupos orgánicos, con capacidad para la convocatoria transversal, el respeto por la diversidad y el cumplimiento de objetivos comunes".
"Tenemos testimonios de gestión y resultados. Somos parte de esta nueva generación de argentinos que en forma abierta y convocante, y desde la propuesta de un modelo argentino de producción, trabajo y crecimiento sustentable llama al conjunto social para sumar, no para dividir".
"Para avanzar y no para retroceder. En síntesis, para ayudarnos mutuamente a construir una Argentina que nos contenga y nos exprese como ciudadanos".
"Convocamos al trabajo, al esfuerzo, a la creatividad, para que nos hagamos cargo de nuestro futuro, para que concretemos los cambios necesarios para forjar un país en serio, un país normal, con esperanza y con optimismo".
"Formo parte de una generación diezmada. Castigada con dolorosas ausencias. Me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a los que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada".
"No creo en el axioma de que cuando se gobierna se cambia convicción por pragmatismo. Eso constituye en verdad un ejercicio de hipocresía y cinismo. Soñé toda mi vida que éste, nuestro país, se podía cambiar para bien. Llegamos sin rencores pero con memoria. Memoria no sólo de los errores y horrores del otro. Sino que también es memoria sobre nuestras propias equivocaciones".
"Memoria sin rencor que es aprendizaje político, balance histórico y desafío actual de gestión".
"Con la ayuda de Dios seguramente se podrá iniciar un nuevo tiempo, que nos encuentre codo a codo en la lucha por lograr el progreso y la inclusión social, poniéndole una bisagra a la historia".
"Con mis verdades relativas -en las que creo profundamente- pero que sé, se deben integrar con las de ustedes para producir frutos genuinos, espero la ayuda de vuestro aporte. No he pedido ni solicitaré cheques en blanco".
Vengo en cambio a proponerles un sueño. Reconstruir nuestra propia identidad como pueblo y como Nación. Vengo a proponerles un sueño, que es la construcción de la verdad y la justicia. Vengo a proponerles un sueño, el de volver a tener una Argentina con todos y para todos".
"Les vengo a proponer que recordemos los sueños de nuestros patriotas fundadores y de nuestros abuelos inmigrantes y pioneros. De nuestra generación, que puso todo y dejó todo, pensando en un país de iguales".
"Porque yo sé y estoy convencido que en esta simbiosis histórica vamos a encontrar el país que nos merecemos los argentinos".
"Vengo a proponerles un sueño, quiero una Argentina unida. Quiero una Argentina normal. Quiero que seamos un país serio. Pero además quiero también un país más justo".
"Anhelo que por este camino se levante a la faz de la tierra una nueva y gloriosa Nación. La nuestra".

Nestor Kirchner, alias "pingüino"

Nestor Kirchner, alias "pingüino"
Kirchner, accedió a la presidencia con el nivel más bajo de votos jamás registrado en la historia argentina, el 25 de mayo de 2003. Pudo impulsar desde las exportaciones una tasa de crecimiento del PBI cercana al 10%, durante 4 años consecutivos. Tuvo éxito, además, en sacar al país de la cesación de pagos más grande de la historia mundial: canjeó la deuda soberana, de valor nulo tras la crisis del 2001, por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico. Los índice de pobreza y de desempleo disminuyeron notoriamente. Conceló la deuda con el FMI, otorgando soberanía al país. Logró atraer inversiones, a pesar del aislamiento financiero "pos default", y se alineó con Venezuela y los países del Mercosur, criticando el ALCA. Aplicó una política de defensa de los derechos humanos, promoviendo el juicio a los culpables del terrorismo de Estado, de la última dictadura militar. además de lograr una exitosa reforma de la Corte Suprema de Justicia. Su muerte, en octubre de 2010, produjo una importante conmoción y movilización popular, en donde los jóvenes, aparecieron definitavamente como protagonistas de su legado político