ENCUENTRO DE LA MILITANCIA CRISTINA 2011

"CRISTINA 2011"
Juntos construimos la victoria

 
El Encuentro de la Militancia Cristina 2011 pretende reunir a los compañeros de la provincia y la ciudad de Buenos Aires para debatir acerca de los desafíos políticos de este momento de nuestra Patria.

A 5 meses de las elecciones nacionales, en las que se definirá la profundización o el retroceso del Proyecto Nacional, los militantes tenemos que conocer claramente cuales son los desafíos que enfrentamos y estar organizados para garantizar una campaña que lleve el mensaje de la Presidenta y del modelo a cada rincón de nuestro país.

Por eso, un conjunto de agrupaciones y militantes que nos referenciamos en Alicia Kirchner, convocamos a este "ENCUENTRO DE LA MILITANCIA" para poner en común estos debates y prepararnos para la campaña.

El encuentro está abierto a todos los compañeros y agrupaciones que deseen convocar y participar, por eso la consigna "juntos construimos la victoria" acompaña esta iniciativa.

Convoca

KOLINA: MUP – CAUSA POPULAR – SI EVITA VIVIERA – MOVIMIENTO 8 DE OCTUBRE – ADN NACIONAL Y POPULAR – JUVENTUD PORTEÑA – AVALANCHA POPULAR – AGRUPACIÓN JOHN WILLIAM COOKE – siguen llegando adhesiones

CRONOGRAMA:

11 HS: PLENARIO DE APERTURA
13 HS: ALMUERZO
14 HS: TRABAJO EN COMISIONES
17 HS: PLENARIO DE CIERRE

FACULTAD DE BELLAS ARTES
LA PLATA - DIAGONAL ENTRE 8 Y PLAZA ROCHA

 

Página/12. Mempo Giardinelli

Néstor y lo que viene

Escribo esto en caliente, en la misma mañana de la muerte anunciada de Néstor Kirchner, y ojalá me equivoque. Pero siento dolor y miedo, y necesito expresarlo.

Pienso que estos días van a ser feísimos, con un carnaval de hipocresía en el Congreso, ya van a ver. Los muertos políticos van a estar ahí con sus jetas impertérritas. Los resucitados de gobiernos anteriores. Los lameculos profesionales que ahora se dicen "disidentes". Los frívolos y los garcas que a diario dibujan Rudi y Dany. Todos ellos y ellas. Caras de plástico, de hierro fundido, de caca endurecida. Aplaudidos secretamente por los que ya están emitiendo mailes de alegría feroz.

Los veremos en la tele, los veo ya en este mediodía soleado que aquí en el Chaco, al menos, resplandece como para una mejor causa.

Nunca fui kirchnerista. Nunca vi a Néstor en persona, jamás estuve en un mismo lugar con él. Ni siquiera lo voté en 2003. Y se lo dije la única vez que me llamó por teléfono para pedirme que aceptara ser embajador argentino en Cuba.

Siempre dije y escribí que no me gustaba su estilo medio cachafaz, esa informalidad provocadora que lo caracterizaba. Su manera tan peronista de hacer política juntando agua clara y aceite usado y viscoso.

Pero lo fui respetando a medida que, con un poder que no tenía, tomaba velozmente medidas que la Argentina necesitaba y casi todos veníamos pidiendo a gritos. Y que enumero ahora, porque en el futuro inmediato me parece que tendremos que subrayar estos recuentos para marcar diferencias.

Fue él, o su gobierno, y ahora el de Cristina:

—El que cambió la política pública de Derechos Humanos en la Argentina. Nada menos. Ahora algunos dicen que estar "hartos" del asunto, como otros criticaron siempre que era una política más declarativa que otra cosa. Pero Néstor lo hizo: lo empezó y fue consecuente. Y así se ganó el respeto de millones.

—El que cambió la Corte Suprema de Justicia, y no importa si después la Corte no ha sabido cambiar a la justicia argentina.
          
—El que abrió los archivos de los servicios secretos y con ello reorientó el juicio por los atentados sufridos por la comunidad judía en los '90.

—El que recuperó el control público del Correo, de Aguas, de Aerolíneas.
          
—El que impulsó y logró la nulidad de las leyes que impedían conocer la verdad y castigar a los culpables del genocidio.

—El que cambió nuestra política exterior terminando con las claudicantes relaciones carnales y otras payasadas.

—El que dispuso una consecuente y progresista política educativa como no tuvimos por décadas, y el que cambió la infame Ley Federal de Educación menemista por la actual, que es democrática e inclusiva.

—El que empezó a cambiar la política hacia los maestros y los jubilados, que por muchos años fueron los dos sectores salarialmente más atrasados del país.

—El que cambió radicalmente la política de Defensa, de manera que ahora este país empieza a tener unas Fuerzas Armadas diferentes, democráticas y sometidas al poder político por primera vez en su historia.

—El que inició una gestión plural en la Cultura, que ahora abarca todo el país y no sólo la Ciudad de Buenos Aires.
          
—El que comenzó la primera reforma fiscal en décadas, a la que todavía le falta mucho pero hoy permite recaudaciones récord.

—El que renegoció la deuda externa y terminó con la estúpida dictadura del FMI. Y por primera vez maneja el Banco Central con una política nacional y con record de divisas.
          
—El que liquidó el infame negocio de las AFJP y recuperó para el Estado la previsión social.
          
—El que con la nueva Ley de Medios empezó a limitar el poder absoluto de la dictadura periodística privada que todavía distorsiona la cabeza de millones de compatriotas.

—El que impulsó la Ley de matrimonio igualitario y mantiene una política antidiscriminatoria como jamás tuvimos.

—El que viene gestionando un crecimiento económico de los más altos del mundo, con recuperación industrial evidente, estabilidad de casi una década y disminución del desempleo. Y va por más, porque se acerca la nueva legislación de entidades bancarias, que terminará un día de estos con las herencias de Martínez de Hoz y de Cavallo.

Néstor lo hizo. Junto a Cristina, que lo sigue haciendo. Con innumerables errores, desde ya. Con metidas de pata, corruptelas y turbiedades varias y algunas muy irritantes, funcionarios impresentables, cierta belicosidad inútil y lo que se quiera reprocharles, todo eso que a muchos como yo nos dificulta declararnos kirchneristas, o nos lo impide.

Pero sólo los miserables olvidan que la corrupción en la Argentina es connatural desde que la reinventaron los mil veces malditos dictadores y el riojano ídem.

De manera que sin justificarle ni un centavo mal habido a nadie, en esta hora hay que recordarle a la nación toda que nadie, pero nadie, y ningún presidente desde por lo menos Juan Perón entre el 46 y el 55, produjo tantos y tan profundos cambios positivos en y para la vida nacional.

A ver si alguien puede decir lo contrario.

De manera que menudos méritos los de este flaco bizco, desfachatado, contradictorio y de caminar ladeado, como el de los pingüinos.
          
Sí, escribo esto adolorido y con miedo, en esta jodida mañana de sol, y desolado también, como millones de argentinos, un poco por este hombre que Estela de Carlotto acaba de definir como "indispensable" y otro poco por nosotros, por nuestro amado y pobrecito país.
          
Y redoblo mi ruego de que Cristina se cuide, y la cuidemos. Se nos viene encima un año tremendo, con las jaurías sedientas y capaces de cualquier cosa por recuperar el miserable poder que tuvieron y perdieron gracias a quienes ellos llamaron despreciativamente "Los K" y nosotros, los argentinos de a pie, los ciudadanos y ciudadanas que no comemos masitas envenenadas por la prensa y la tele del sistema mediático privado, probablemente y en adelante los recordaremos como "Néstor y Cristina, los que cambiaron la Argentina".

Descanse en paz, Néstor Kirchner, con todos sus errores, defectos y miserias si las tuvo, pero sobre todo con sus enormes aciertos. Y aguante Cristina. Que no está sola.
          
Y los demás, nosotros, a apechugar. ¿O acaso hemos hecho otra cosa en nuestras vidas y en este país?
 

27 de octubre

Nestor y la gente

Foto de la plaza de Mayo (del dolor
pero tambien de la plaza de la esperanza)

enviadas por el compañero AB

Red Social

Escándalo en Facebook por fotos de madres amamantando

La red social levantó imágenes porque, según el sitio, violan los términos y las condiciones de uso por “obsceno, pornográfico o sexualmente explícito”.

La red social Facebook ha despertado un gran debate -y grandes protestas- en internet al retirar varias fotografías que mostraban demasiado el pecho de una madre.


Ver nota completa
Cronista.com ()

Congreso de Nuevo Periodismo-España

Se inicia en Cáceres, España, el III Congreso de Nuevo Periodismo

Rodríguez Ibarra pronunciará la conferencia inaugural. Participarán hasta 50 expertos, entre ellos directores de medios de comunicación tradicionales y digitales, además de responsables de empresas digitales y nuevas redes comunicativas

Francisco Giménez-Alemán, José Miguel Contreras, José Antonio Zarzalejos, Germán Yanke, Enric Sopena, Ángel Expósito, Pepa Bueno, Francisco Marhuenda, Sebastián Lorenzo (Argentina), y Alfonso Rojo serán algunos de los protagonistas del encuentro, en el que participarán unas 200 personas de España e Iberoamérica


http://www.congresonuevoperiodismo.com/

Pocho dando clases



Vemos aqui al lider del justicialismo, hablandonos de la prédica a los sectores trabajadores y la incorporación de estos, al proceso de revolución que significaba el peronismo. Obviamente no habia web 2.0, ni medios masivos como se los conoce hoy. La radio y la prensa, eran los mecanismos mas difundidos, pero la prédica era mas que nada a través de la propaganda política tradicional, de la oratoria.

Sistema Jubilatorio

LA JUBILACION PRIVADA FUE UNA POLITICA DE SAQUEO

Cristina Kirchner presentó el proyecto que pone en marcha el nuevo sistema jubilatorio con duras críticas a las AFJP y una defensa del rol del Estado. La oposición se divide entre el acuerdo filosófico con dudas sobre la implementación y el rechazo de la CC y el PRO
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-113765.html

VA AL CONGRESO EL PROYECTO QUE PONE FIN AL DOBLE CIRCUITO PREVISIONAL Y CREA UNO INTEGRALMENTE PUBLICO

Habrá un solo sistema y lo administra el Estado

Una dura condena al régimen de capitalización y descalificación para quienes criticaron el proyecto oficial, acusándolo de tener un interés exclusivo en “saquear la caja”, coronaron el discurso con el que Cristina presentó el proyecto.


http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-113765.html

Explotó la burbuja

La crisis financieraPara Cristina Kirchner, "el primer mundo se derrumba como una burbuja"

La Presidenta buscó enviar una señal de confianza a la plaza local, afectada por el cimbronazo internacional y estimó que "la Argentina está firme en medio de la marejada"

lanacion.com | Economía | Martes 16 de setiembre de 2008

El Discurso que desempolvó las cacerolas

El diez de diciembre, cuando por primera vez como Presidenta de todos los argentinos, electa en elecciones libres y democráticas, me dirigí a todos los argentinos y argentinas. Tal vez algunos lo recuerden. Les dije que por ser mujer, me iba a costar mas. Y no me equivocaba. A las mujeres siempre todo nos ha costado mas. Pero también somos las que jamás abandonamos nuestro puesto y lugar de lucha. Quiero amigos y amigas, reflexionar junto a ustedes.

Siempre he creído que cuatro son las condiciones que caracterizan a la condición humana. La racionalidad, la sinceridad, la sensibilidad y la responsabilidad. Y bajo esta caracterización de lo que creo los cuatro atributos fundamentales de todo ser humano, cualquier sea el lugar que ocupe, puede ser presidenta del república, dirigente sectorial, dirigente social de una ONG, todos debemos actuar bajo esas cuatro premisas.

En estos días que han pasado, luego del día martes cuando hablé en el Salón Sur de la Casa Rosada, en la cual vi después en letras de molde, que por el discurso duro, según la caracterización de distintos medios, hubo una suerte de cacerolazo en Capital. Es importante poder escucharnos, poder reflexionar.

Vi escenas, vi carteles, escuche voces, discursos, vi caras, que poco tienen que ver con una conflictividad sectorial. Escuché también invocaciones, por no decir insultos, a mi condición de mujer. Siempre nos pasea a todas las mujeres. Si quieren criticarte, lo hacen porque sos mujer. No si sos buena o mala presidenta, o buena o mala jardinera. Es una cuestión de genero.

No dolió. Vi también escrito y fotografiado en un diario un cartel que decía “Kirchner montonero”. No fue sólo eso lo que me preocupó. Debajo decía “Videla volvé”. Pregunté y me pregunto todavía quién será el que pudo escribir eso. Una mujer, un hombre, un viejo. Quién puede en Argentina querer que Videla vuelva. Quién?

Vi también caras de conocidos defensores y defensoras de los genocidas. Vi también en esa Plaza de Mayo, que después supimos no fue espontánea la cadena mails. La cadena de mails había empezado por la mañana, mucho antes de que la Presidenta hablara. También fue antes el paro indeterminado.

Sin embargo se tituló que la reacción fue por el discurso duro de la Presidenta. Quiero que reflexionemos estas cosas por las responsabilidades que nos caben a todos. Dirigentes, institucionales, mediáticos, en la reconstrucción de una Argentina pacífica y con inclusión social.

La inclusión social es la verdadera garantía de la pacificación nacional.

En esta Argentina que vimos transmitida por los medios, también hubo otra en Semana Santa. Dos millones y medio de argentinos salieron de vacaciones. Fue el cinco por ciento más que el año pasado.

No es la Argentina que nos quieren plantear, en la que todo va mal. Hay otra Argentina. Porque los argentinos que han recuperado el trabajo, la esperanza, las ilusiones viven en la Argentina.

Quiero analizar qué fue exactamente lo que disparó esto que presentan como un conflicto económico. Por lo que yo vi en esta capital parece algo más que eso. Parece un conflicto político, fundamentalmente de los sectores que condenan nuestra política de derechos humanos y aquellos que han perdido las elecciones.

También vimos a dirigentes de partidos autodenominados revolucionarios y que piden la reforma agraria. Estaban allí, compartiendo el reclamo de lo que parece ser un despojo que este Gobierno le esta haciendo a un sector económico.

Por lo que dicen, parece que las causas de este conflicto fueron las retenciones que se fijaron.
Las retenciones no empezaron con este Gobierno. Este gobierno ha tomado la decisión estratégica de rebajar, por primera vez, las retenciones del trigo y del maíz y aumentar las de la soja de acuerdo al precio internacional. Fue porque necesitamos, como decisión estratégica, que no se sojice todo nuestro campo. Necesitamos más productores de trigo, más productores de maíz, más productores de leche, más productores de carne.

Entonces no solamente por una cuestión de diversidad, sino fundamentalmente hace a la calidad de vida de los argentinos. Necesitamos que los precios de los alimentos que comemos todos los días no valgan a precio internacional. Que los argentinos puedan acceder a los bienes que producen.

Uno de los problemas de política agropecuaria es que con la altísima rentabilidad de la soja, de la cual se exporta el 95 por ciento, cada vez hay menos producción de trigo, maíz y carne.

Hay otras industrias que también necesitan del maíz para mantener a sus vacas, a sus cerdos. La cadena de valor.

Desde el boom sojero en la República Argentina, el crecimiento ocupacional en el campo creció sólo un 1,5. Mientras que el resto de la industria, servicio, comercio pudo hacer crecer la tasa de ocupación en un 17 por ciento. Por eso hoy tenemos un 7,5 por ciento de desocupación.

No es una política anti soja. Es una política esencialmente pro argentina, pro pueblo, pro campo también. No es una cuestión, como alguien quiero hacerlo aparecer campo contra industria. Una parte importante de la planta industrial es la agro industria.
Todos son necesarios. Servicios, comercios, el campo. Pero todos tenemos que entender que tenemos que participar armónicamente de ese crecimiento. Porque es la única manera de erradicar el hambre y la miseria de la Argentina, como lo estamos haciendo .

Tampoco es una cuestión de peronistas o anti peronistas. Acá me acompañan muchas personas que nunca fueron peronistas, ni lo van a ser. Yo siempre lo voy a ser y lo fui toda mi vida. Los peronistas hemos hecho un duro aprendizaje. Alguna vez creímos que éramos el todo, que nosotros solos podíamos transformar el país y que los demás no importaban. Nos equivocamos y pagamos caro nuestras equivocaciones. Hoy comprendemos que no son sólo los peronistas, quienes quieren un país más justo y equitativo. Los hay también de otros partidos políticos y organizaciones sociales. Lo aprendimos duramente.

En 1987 el peronismo estuvo junto al gobierno constitucional de entonces. Algo que nadie había hecho con él durante los golpes de Estado. Eso es aprendizaje. También lo han hecho los demás partidos, quienes pensaban que los peronistas éramos el problema del país. Todos hemos aprendido.

Con ésta decisión, con la cual bajamos la retención para el trigo y el maíz, logramos además la reducción de los alquileres de los campos. Hoy casi el 60 por ciento del campo está arrendado en valores de soja. Esa es la medida de cotización. Por eso a un productor de carne, de trigo y maíz, de leche, le cuesta tanto. Por eso la medida del Gobierno es una medida racional.

Entonces, si esto es así, por qué un paro empresarial, un lock out patronal por tiempo indeterminado para privar de alimentos a los argentinos.

Y acá vienen el segundo atributo. La sinceridad.

Este gobierno no está en contra de los pequeños productores que trabajan el campo con sus manos. Les quieren hacer creer a los pequeños productores que vamos por ellos. Pero no piden por ellos, piden por la totalidad de las retenciones. Lo que los grandes sojeros y grandes productores también reclaman.

El primer ejercicio que debemos hacer todos, la presidenta y los dirigentes sectoriales, es decir la verdad. Este Gobierno otorga compensaciones a tamberos, productores trigueros, a invernadores, para sostener los precios de la carne, de la leche. Basta con ingresar a ORA, organismo que integra la secretaria de Agricultura de la nación.

Atrás de los pequeños productores se esconden otros intereses. Los de los grandes pooles, que están diciendo que el Estado se quiere llevar toda la ganancia. No estoy en contra tampoco de que alguien armen un pool, un fideicomiso y trabaje. Esto es el capitalismo y la rentabilidad. La transparencia es la manera en la cual nos vamos a entender.

Quiero rendir un homenaje al Grito de Alcorta. Muchos jóvenes quizá no sepan quien fue. Sus abuelos Kirchner, seguro que llegaron a esperanza, en Santa Fe, corridos por el hambre desde Europa para hacerse chacareros. Pero los alquileres de las tierras no los dejaban vivir. Así surgió el grito el Grito de Alcorta.

También quiero homenajear a Francisco Netri, el abogado napolitano que representaba los intereses de los chacareros y fue asesinado en 1916 por un sicario. Dicen que fue la aristocracia del campo.

Cuando se recuerdan las historias, hay que recordarlas completas. Este gobierno popular, del que me enorgullezco de encabezar, siempre va a contemplar los intereses de los pequeños productores. Que no le quepa duda nadie.

Lo que se está discutiendo en la República Argentina es la distribución del ingreso y un modelo de país.

Muchos dirigentes políticos hablan de la distribución del ingreso. También es letra de molde que está pendiente una mejor distribución del ingreso. Esto tiene que ver con el modelo de país. Hay que preguntarse también del ingreso de quien se habla.

Escribir sobre la distribución del ingreso es muy fácil, hacerlo cuesta un poco más. Y si no miren lo que está pasando.

La distribución del ingreso tiene que ver con un modelo de país. Las retenciones no son solamente una medida anti inflacionario para todos, sino que también tienen un impacto distributivo. Porque lo hacen los sectores de más alta rentabilidad, que exportan todo. Todo lo que gastan es costo argentino, pero recaudan todo en euro, en dólar.

No tiene que molestarnos que haya gente que gane mucha plata. El peronismo nunca planteó la lucha de clases, ni la guerra pobres contra ricos. Al contrario, somos los creadores de la articulación entre capital y trabajo.

Durante mi campaña y mis días de gestión, todos los titulares se preguntaban que iba a pasar con la presión gremial con salarios. Parecía que los malos de la película en Argentina iban a ser los trabajadores, que iban a pedir salarios para que se derrumbara el crecimiento.

En un extraordinario aprendizaje histórico, los dirigentes y trabajadores han aprendido que el país está primero por sobre todas las cosas.

Si los que son asalariados tienen este nivel de comprensión, cómo nos podemos obtener la sensibilidad de los que más ganan. Aquí viene la tercera cuestión.

No se puede criticar a alguien por querer ganar toda la plata. Lo importante es que entendamos cómo funciona un país. Junto a la sensibilidad que tenemos que tener para entenderlo, está la viabilidad como sociedad y cómo nación.

Los argentinos desde el 1800 hemos probado de todo. La fórmula argentina del centenario. Agro exportadora solamente, con la riqueza concentrada en pocos y el resto con la ñata contra el vidrio. Duró poco. Con el voto popular, sube el gobierno de Yrigoyen. Luego, a partir de 1930, probaron con los golpes militares. Luego vinieron los gobiernos de signo popular que traicionaron el mandato y se convirtieron en los gobiernos más liberales y más alineados al consenso de Washington. Luego, probaron con un partido popular centenario y democrático con un sector del progresismo. Y casi nos vamos al tacho.

Solamente ahora, en cien años, llevamos cinco años de crecimiento sostenido. Y este año, si crecemos va a ser el crecimiento más importante de los últimos doscientos años.

No es un buen motivo para discutir, para dialogar, para debatir?. Pero el diálogo tiene que ver con la responsabilidad. Y dialogar con una pistola en la cabeza, es muy difícil. Sobre todo en democracia.

No se dialoga decretando un paro tres horas antes de que hable la Presidenta. Un paro, un lock out patronal, que no es contra el Gobierno en definitiva, sino contra el pueblo.

En los diarios también hay cosas interesantes en los diarios, cuando los periodistas escriben lo que creen y no los que les dicen los dueños.

Leí un artículo del periodista Fayat. Se preguntaba que pasaría si un día los concesionarios de peajes, por ejemplo, dicen “o aumentan las tarifas o no pasa ningún auto más”.
Que pasaría si el día de mañana, los empresarios de los distribuidores de gas dicen que si no les aumentan las tarifas, o no hay gas para nadie. O que pasaría si los distribuidores de electricidad dicen “o aumentan las tarifas eléctricas o no hay energía para nadie”.

Esta es la forma de dialogar en Argentina? No creo.

Creo sinceramente que la forma de dialogar, al que siempre estamos dispuesto. Puede dar testigo de ello nuestro ministro de Economía y nuestro jefe de Gabinete, que en dos oportunidades llamaron a los dirigentes del campo. Y no vinieron a dialogar.

Es necesario que vengan a dialogar por una cuestión de responsabilidad institucional. Una Presidenta de una república no puede negociar sin que hayan levantado la medida de fuerza que extorsiona a los argentinos. Es una cuestión de respeto a la democracia y a sus reglas. Sobre todo a gobiernos que hemos sido elegidos con el voto popular.

Mucho se ha hablado de la calidad institucional en la Argentina, que parece ser que sólo se demanda a ciertos sectores. O la diferenciación que de un piquete, que esta bien o no según el color de piel. Así no se construye sociedad. Ni democracia, ni libertad de prensa.

Se construye libertad de prensa cuando se trata a todos por igual, independientemente del color de la piel o del apellido.

Yo también entiendo a los dirigentes de todos los sectores. Me toque hablar con un sector sindical o empresarial. Unos representan los sectores populares, los otros al capital.
Son todos necesarios a la hora de construir país y nación. Pero sepan que yo no represento sólo a los intereses de los que me votaron, que fueron muchos, sino también de los que no me votaron. Y también represento lo que prometí en campaña. Si hoy un dirigente rural de su sector, yo también tengo la representación de lo que dije que iba a hacer como Presidenta. Eso es un caminar institucional.

Yo dije en la campaña que el eje era la inclusión social. Que íbamos a trabajar por la distribución del ingreso. Me preguntaron sobre las retenciones. Y dije: No se van a modificar. No solamente porque eran redistributivas, sino porque también ayudaba a sostener los precios de los principales alimentos argentinos.

Sin embargo, hubo otra fuerza política que criticó estos días y que ganó una importante elección en la ciudad de Buenos Aires con el 60 por ciento de los votos; absoluta legitimidad política y social. Sin embargo, cuando en la campaña le preguntaban si iban a aumentar los impuestos lo negaron completamente. Luego, aumentaron los impuestos inmobiliarios de los sectores más pudientes.

Estoy de acuerdo que cuando uno vive en un barrio, con servicios, y en lugares que denotan un altor poder adquisitivo, pague más impuestos. Lo que no se entienden es cuando uno ve algunas paquetas señoras, vecinas de donde yo vivo, gritar con tanto entusiasmo contra las retenciones que distribuyen en el pueblo y aplaudir tanto a los que les suben los impuestos. Con la misma lógica.

Hubo dirigentes de nuestro sector que no estuvieron de acuerdo. Y entonces de que naturaleza es el conflicto para algunos sectores?. De una naturaleza política. No como partido, sino como modelo de país.

Soy conciente de que parte de esas cacerolas que estaban el otro día en la calle son parte de nuestra política de derechos humanos.

Bastaba ver las caras, donde se veía a defensores de genocidas junto a otros dirigentes autodenominados revolucionarios que proclaman al reforma agraria.

Lamenté que Enrique Santos Discépolo no estuviera vivo. Hubiese superado Cambalache Siglo XX si hubiera visto algunas escenas. Como en la puerta de Olivos, cuando gritaban “no queremos a cuba, no queremos a Evo Morales, no queremos a Chávez.”. Que tiene que ver eso con los intereses de los pequeños productores rurales?. Nada.

Esta cuestión de modelo de País es, en definitiva, lo que uno propone cada cuatro años cuando va a elecciones. Entonces los argentinos deciden quien es su presidente o presidenta. Cada uno de nosotros se presenta y dice que es lo que quiere hacer por el país.
Yo quería continuar la obra y la gestión de ese hombre que esta sentado allí, que llevó a la Argentina desde el infierno, como a él le gustaba decir, a esto que no se si será el purgatorio o la entrada al cielo, pero que es una Argentina diferente.

Por eso, quiero convocar a todos los argentinos al diálogo. Pero fundamentalmente al sector que todavía corta caminos y algunos que todavía no levantaron la medida de fuerza. Les pido humildemente como Presidenta de todos los argentinos y en nombre de todos los argentinos que levanten el paro para entonces si dialogar.

Humildemente, levanten el paro y vamos a dialogar.

Creo profundamente en el diálogo. Pero en el diálogo democrático, donde cada uno exponga sus propios posiciones e intereses.

Es imposible, muchas veces como gobierno, tomar una medida que deje contento al 100 por 100. El que dice eso es porque nunca gobernó o que no sabe lo que es la distribución del ingreso. Alguien que hable de la distribución del ingreso y diga que se pueden tomar medidas que dejen satisfechos a todo el mundo está haciendo un discurso electoral.

Por eso con la legitimidad que en este país a partir de 1983 tenemos los que hemos sido elegido por el voto popular. Por la legitimidad que nos da haber llevado una política que va a ingresar en su quinto año de crecimiento consecutivo en el mejor ciclo económico que recuerda la historia. Con la legitimidad que nos da que en este proyecto económico, social, político y cultural han crecido todos. El campo, la industria. Los trabajadores han recuperado el trabajo perdido, el salario.

Argentinos, estamos recuperando un lugar en la tierra, nuestro lugar en el mundo, nuestro lugar, la República Argentina.

En nombre de estas legitimidades, la del pueblo, la del resultado económico, y fundamentalmente para que todos los argentinos y argentinas podamos vivir mejor los convoco al diálogo. En serio. Las puertas de la casa de Gobierno están abiertas. Pero por favor, levanten la medida contra el pueblo

Banco del Sur

¿Qué hacer con tanto dinero?

Por Theotonio Dos Santos *

El aspecto más crucial de la presente coyuntura económica mundial es el enorme excedente de recursos monetarios en manos de los países, en desarrollo. Esta situación es una consecuencia inmediata de tres fenómenos relativamente interrelacionados.
En primer lugar, es fruto de los enormes excedentes de comercio exterior que disponen estos países, debido al espectacular aumento de sus exportaciones y un modesto crecimiento de sus importaciones. El crecimiento de las exportaciones tiene que ver con la política irresponsable de valorización del dólar que sigue el actual gobierno de Estados Unidos, intentando mantener un poder de compra de su población, en un esfuerzo que seguramente no puede ser por tiempo indefinido.
También tiene que ver con la fuerte inserción de China en el mercado mundial como compradora en expansión colosal. Cabe anotar de paso que el gobierno chino no ha atendido las presiones estadounidenses para una valorización de su moneda. Si pusiera en práctica estas orientaciones tendría un impacto aún más fuerte en el mercado mundial, a pesar de que disminuiría su superávit comercial y su disponibilidad de recursos monetarios.
En segundo lugar, estos excedentes vienen del aumento espectacular de la emigración de las poblaciones de los países periféricos hacia los centrales, lo que genera una remesa de moneda muy grande hacia los países de origen. En varios de ellos, incluyendo a países de la importancia de México, estas remesas se encuentran entre las principales fuentes de recursos provenientes del exterior.
En tercer lugar, los movimientos de capital dentro de la tríada de los desarrollados (EE.UU., Europa y Japón) han disminuido a favor de los principales polos de crecimiento mundial, sobre todo China. Las altas tasas de interés mantenidas por las economías dependientes y las "privatizaciones" a bajo precio también han atraído capitales a estas regiones, pero sus fuentes casi se han agotado. Las pocas empresas que restan están más defendidas internamente, principalmente por el fracaso de las llamadas privatizadas, que son abandonadas cada vez más por las empresas privadas, que sólo quieren más ganancias sin mayores inversiones. Estas razones tienen que ver con aspectos estructurales que son difíciles de cambiar y por lo tanto no experimentarán cambios inmediatos. En la década de los ochenta del siglo pasado tuvimos también fuertes superávit comerciales en los países del sur, pero fueron usados para pagar los intereses de las deudas externas. Con la suspensión del pago de las deudas externas al final de la década y sus renegociaciones políticas, comandadas por el Plan Brady, se formaron reservas importantes al comenzar la década del 90. En vez de utilizarlas para fortalecer su capacidad de negociación, las elites colonizadas de nuestros países utilizaron estas reservas para fortalecer sus monedas nacionales, disminuir sus exportaciones y aumentar sus importaciones, generando verdaderas euforias consumistas de sus clases medias. Estas se enojaron enormemente cuando descubrieron que no se puede vivir indefinidamente de rentas.
El auge monetario que se vive actualmente tiene estos precedentes claros. También conocemos muy bien lo que pasó con los petrodólares de los productores de petróleo en la década de los setenta. Por otro lado, la dimensión de las reservas del Tercer Mundo en la coyuntura actual es demasiado elevada como para hacerla desaparecer con tanta facilidad como en las situaciones anteriores.
Por fin, los gobiernos progresistas que se han constituido en las regiones emergentes vuelven a encontrarse con el pensamiento económico progresista de América latina y gran parte del Tercer Mundo. La teoría de la dependencia ya los había alertado sobre este tipo de problemas hace muchas décadas. Ahora, cuando hay gobiernos que están alertando y tomando posiciones a partir de la utilización ofensiva de estos excedentes, queda por demás evidente el crimen que representa entregar estos recursos a bancos internacionales que pagan intereses muy inferiores a los que obtienen en nuestros países dependientes y semicoloniales.
También hay que señalar la creciente oposición entre los intereses del capital bancario y financiero y los del sector productivo, que se encuentra ahogado por los altos intereses. La hora es de devaluación de activos, sobre todo financieros, a favor del consumo productivo. Estamos en vísperas de un movimiento mundial que pugna por bajar las tasas de interés y retomar el crecimiento económico. Digamos de paso que esta nueva ola de crecimiento económico y del empleo no generará inflación. Por el contrario, la baja de los intereses ayudará a bajar los precios, pero también la baja de los activos mundiales estimulará nuevas inversiones en tecnologías de productividad cada vez más altas, favoreciendo una deflación de precios de todo tipo de mercancías.
Por último veamos los datos sobre el aumento de los recursos en manos de los países del Tercer Mundo en este momento, cantidades que tienden a crecer cada mes en dimensiones extraordinarias. Hagan la suma: las reservas internacionales más importantes las tiene en este momento China, con 1.066 mil millones de dólares (más de un billón en español o 1 trillón en inglés o portugués). En seguida tenemos a Rusia, con 311 mil millones de dólares; en tercer lugar, India, con 193 mil millones de dólares; en cuarto lugar, Brasil, con 106 mil millones de dólares, hasta aquí están los BRIC; en quinto lugar, México, con 68 mil millones de dólares; en sexto lugar, Turquía, con 59 mil millones de dólares; en séptimo lugar, Argentina, con 35 mil millones de dólares; en octavo lugar, Venezuela, con 34 mil millones de dólares; en noveno lugar, Chile, con 19 mil millones de dólares; en décimo lugar, Colombia, con 16 mil millones de dólares.
Si estos países dejan de juntar su plata en dólares y de pagar intereses a Estados Unidos tendremos un decisivo vuelco en la economía mundial. De un lado, el debilitamiento definitivo del dólar, de otro, la creación de un poder financiero colosal del Tercer Mundo volcado hacia la investigación y el desarrollo, la compra de maquinarias de alta tecnología y hacia proyectos de disminución de la pobreza y de pleno empleo y sobre todo hacia la creación de una infraestructura moderna en el Tercer Mundo. La verdad es que el Banco del Sur es el camino para este cambio estructural en la economía mundial. La principal limitación es la estrechez mental y moral de nuestra clase dominante. Es mucho más fácil recibir un buen sueldo de las multinacionales y/o de los bancos internacionales que luchar por un cambio fundamental de nuestra realidad. No nos olvidemos también de nuestra formación intelectual: es mucho más fácil seguir los modelos elaborados en los centros de poder cultural mundial que producir nuestra propia cultura. Son barreras de difícil superación.

* Director-presidente de la Cátedra y Red de la Unesco y de la Universidad de las Naciones Unidas sobre Economía Global y Desarrollo Sostenible. www.reggen.org.br
Del servicio informativo de Alai-amlatina.

http://www.pagina12.com.ar:80/diario/contratapa/13-84385.html

Comunicación-Análisis del discurso K

Un estudio analiza las 197 palabras más usadas por Kirchner. Aparecen términos inéditos en otros presidentes. Léxico redundante y directo.
Los medios nacionales y extranjeros tienden a caracterizar al discurso de Néstor Kirchner como “duro” o “fuerte”, en particular como temas como la negociación de la deuda y los derechos humanos. No es casual que se establezca este contraste con respecto a la relativa debilidad inicial de su gobierno.
El presidente intentó fundar en forma rápida un liderazgo en el plano de las ideas. Sus asesores contribuyeron a este proceso en el que se busca “imponer la agenda”, reforzando lo positivo en la imagen presidencial limando las asperezas de lo que la opinión pública no aprecia. La guerra de las palabras” es la clave en tal dinámica, más aún en un contexto en el cual el humor colectivo es muy volátil. La metáfora del infierno y el purgatorio que el Presidente emplea traduce la intención de mantener bajas las expectativas de los argentinos.

Un estudio realizado en la Universidad de Québec ofrece un panorama del vocabulario de Kirchner: las palabras que repite con obsesión y las que evita, sus modismos y sus muletillas. En el marco del proyecto DPA (Discurso Presidencial Argentino) se efectuó un análisis de las 197 principales alocuciones oficiales del presidente desde su asunción en mayo del 2003 hasta fines de abril del 2004. Y se comparó su discurso con el de Raúl Alfonsín y Carlos Menem durante el primer año de sus respectivos mandatos.

Del estudio surge que Kirchner habla de manera simple y directa. Su léxico es relativamente pobre y redundante (sobre todo al contrastarlo con el de Alfonsín, pero incluso frente al de Menem), aunque comienza a enriquecerse en los últimos meses. Kirchner refiere menos al “pueblo”, o a la “patria” y mucho más a la “gente” y a la “sociedad”. Sus interlocutores son hombres y mujeres concretos: prefiere utilizar los términos propios a un diálogo horizontal (“nosotros”, “ustedes”) y es reacio a decir que habla “como presidente”.

El discurso de Kirchner manifiesta signos de cierta inseguridad y recurre a expresiones que buscan apuntalar la veracidad de sus dichos. Al contrario de Alfonsín (que buscaba inspirar) y a Menem (que buscaba seducir). Kirchner busca convencer. Así como Menem lanzó el célebre “¡siganme!” en 1989, Kirchner parece gritar “¡creánme!”. Apunta a establecer un delicado equilibrio entre su perfil “decisionista” y la imagen de “hombre común” a quien le toca dirigir el país. Esta modestia –que podría tildarse de excesiva y hasta contraproducente- se revela en un tic del cual él mismo no debe ser consciente: es el presidente “agradecido” por excelencia. No sólo “da las gracias” con más frecuencia que los anteriores jefes de Estado, sino que se distingue por el énfasis que pone en hacerlo. Cabe preguntar si esta actitud anti-exitista es un reflejo de la crisis del 2001, un rasgo de personalidad o la marca de un líder “accidental” que llegó al poder por circunstancias fortuitas.

Otro aspecto del “discurso K” es la reticencia del presidente en cuanto al uso de simbolismos como “grandeza” y “destino”, típicos de la retórica patriótica desde principios del siglo XX. Kirchner insiste, por el contrario, en el proyecto de “una Argentina diferente”. El foco está en la tarea de “construir” y en la necesidad de hacerlo “en forma conjunta”. Este voluntarismo de tono juvenil –distinto al voluntarismo idealista de Alfonsín- se expresa también en fórmulas retóricas que subrayan una misión urgente: “cambiarla historia”. Kirchner deja traslucir la desazón –muy humana- frente a semejante desafío con la muletilla “Dios quiera”, presente en casi la mitad de sus discursos. Con términos como “ganas” y “cariño”-casi inéditos en el discurso presidencial argentino- remite a la subjetividad de sus conciudadanos. Este intento de proximidad afectiva y vivencial fue tal vez uno de los factores en la buena recepción que tuvo el estilo K en la opinión pública.

También Kirchner invoca con menos intensidad que sus antecesores los valores clásicos de la “democracia”, “soberanía” y “justicia social”, dejando así de lado elementos centrales en el discurso político de las últimas décadas. Las diferencias estadísticas frente a Alfonsín y a Menem son tan marcadas que se adivina una clara voluntad de romper con una forma de decir la política.

Los referentes han cambiado, los parámetros con que se piensa la representación política han sido desplazados. El discurso presidencial capta –sea por necesidad o por razones estratégicas- esta mutación. Kirchner prefiere expresiones con un claro origen en la “sociedad civil” y en ciertas tendencias intelectuales posmodernas: “pluralidad” y “equidad”. Y aunque se identifica con la generación de los 70 no pronuncia nunca la palabra “revolución” y apenas menciona 5 veces a Perón (mientras que Menem lo nombra 161 veces durante el primer año de su mandato).

En casi todos sus mensajes utiliza la fórmula “todos los argentinos” y multiplica los gestos inclusivos: “amigos y amigas”, “hermanos y hermanas” y, en ocasiones, “compañeros y compañeras”. Este discurso abarcador tiene una contracara intrigante: carece de un antagonismo fundamental. ¿Quién puso a los argentinos en un “infierno”? Hasta ahora, las palabras de kirchner no brindan una respuesta clara.

Escribe, Victor Armony. Sociólogo, Universidad de Québec (Canadá).

http://www.rrppnet.com.ar/asesordeimagen.htm

Empresas del Estado

Suplemento Zona- Clarín 24 de febrero de 2007

EL ESTADO EMPRESARIO: LA ESTATIZACION DE SERVICIOS PUBLICOS Y LA PROVISION DE ENERGIA

El Gobierno se involucra cada vez más en empresas clave

Se acaba de aprobar el ingreso del Estado al negocio de los aeropuertos. Ya se habían recuperado dos empresas privatizadas: el correo y la distribuidora de aguas. Y en el 2006 se invirtieron $7.500 millones en empresas públicas y privadas. Las críticas de la oposición. Los acuerdos que se vienen.

Gerardo Young.
gyoung@clarin.com

El correo; la administración de los aeropuertos; líneas aéreas; provisión de agua potable y de cloacas; hasta servicios de trenes y la provisión de combustibles. Servicios esenciales de los que el Estado se había desentendido en la década del noventa vuelven ahora a sus manos, en un proceso lento pero consistente y, en apariencia, recién en su génesis.

Desde distintos sectores de la vida política —y hasta en el propio Gobierno— intentan, todavía sin éxito, definir y etiquetar este retorno del Estado como protagonista de la economía. Está claro que no es una nacionalización de los servicios públicos, pero tampoco es lo opuesto y ni siquiera un intento por hacer de las empresas esenciales una mixtura entre lo público y lo privado. En el Gobierno hablan de "un proceso impuesto por la necesidad", según definió a Clarín Gustavo Simeonoff, titular de Uniren, un organismo del Ministerio de Planificación encargado de renegociar, tras la crisis del 2002, los contratos existentes con las empresas privatizadas. En el arco opositor en general no cuestionan el corazón del proceso, pero sí la falta de transparencia y controles de los nuevos fondos y empresas del Estado.

Lo cierto es que desde la asunción de Néstor Kirchner en el 2003, el Estado ha recuperado mucho espacio en empresas de servicios públicos o de infraestructura y energía, que estaban en manos privadas y que han cedido todo o parte de sus acciones. Hay cifras elocuentes: durante el 2006, el Gobierno destinó 7.500 millones de pesos entre préstamos, subsidios e inversiones en empresas públicas y grupos económicos privados, según el último relevamiento de la Asociación Argentina de Presupuesto. Eso representa un 62% más de lo que había colocado en el 2005, cuando en el sector empresario se invirtieron 4.700 millones.

En los próximos días y meses se sellarán nuevos acuerdos para recuperar empresas o asociarse a ellas, como este martes, cuando el Estado se incorpore con un 25% de las acciones a la empresa que está construyendo el puente entre Rosario y Victoria, la constructora alemana Hochtief, a cambio de perdonarle una deuda de $ 52 millones. Y hasta se menciona la posibilidad de que el Estado compre la petrolera YPF, antaño emblema y orgullo de las empresas del Estado. Lo hecho, de todos modos ya es mucho. Aquí, las más importantes inversiones del Estado empresario en la actualidad:

Se recuperó el correo oficial, que sobre el final del menemismo pasó a manos del Grupo Macri y a fines del 2003 volvió a ser administrado por el Estado. La empresa pasó de facturar 550 millones en el 2003 a 700 millones en el 2004 y enseguida empezó a dar ganancias.

Se recuperó la empresa que proveé agua y clocas a la Capital Federal y al primer cordón del conurbano bonaerense. La ex Aguas Argentinas llevaba años sin hacer inversiones de mantenimiento ni expansión. Ahora lleva nueve meses como AySA y hace diez días el Congreso aprobó su marco regulatorio, con el compromiso oficial de invertir más de 17 mil millones de pesos hasta el 2020.

Se ingresó en el paquete accionario de Aerolíneas Argentinas, con un 5%, aunque el Gobierno tiene la opción de extender su porción hasta el 20%. La mayor parte de la empresa sigue en manos de la española Marsans.

Se ingresó en Aeropuertos Argentina 2000, empresa que administra 34 aeropuertos del país y otros negocios aeroportuarios y de infraestructura. El Estado accederá al 20% de las acciones, acuerdo que aporbó el Congreso, con muchas críticas, hace diez días. Autorizó al Gobierno a adquirir el 20% de las acciones de Aeropuertos a cambio de la condonación de una deuda de 849 millones de pesos.

Se le quitó la concesión a la empresa que administraba el Ferrocarril San Martín —la línea que va de Retiro a Pilar— y ahora está siendo manejada, con fondos púlbicos, por una unidad mixta entre empresarios del sector y representantes públicos.

A estas iniciativas —las más notables— hay que sumarle otras formas que viene encontrando el Gobierno para involucrarse en los sectores que considera clave en la economía. En el caso de los trenes, por ejemplo, el Gobierno mantiene en manos privadas la mayoría de las concesiones —salvo el San Martín—, pero alimenta a las líneas ferroviarias con importantes subsidios y hasta les compra vagones e insumos. En el 2006, los subsidios para el transporte ferroviario y aeronáutico superaron los 1.800 millones de pesos, lo que equivale a tres presupuestos anuales del Congreso nacional.

Si el Estado pone tanta plata, ¿para qué sirven los concesionarios? "Es una pregunta que todos nos hacemos, o mejor dicho, que ya debemos empezar a hacernos", dijo a Clarín un importante fuente del ministerio de Planificación, que controla el área, y donde advierten que de haber cambios en la administración de los trenes, no serán durante el 2007. Este año se mantendrá todo igual: mucho subsidio a los concesionarios y el congelamiento de los precios del transporte público de pasajeros.

Hay sectores de la economía donde el Gobierno intenta colarse en el mercado para competir o imponer precios de referencia. En ese camino se crearon empresas como Arsat (para emprendimientos satelitales) o la aerolínea estatal LAFSA, que intentó absorver a la privada Souther Winds, sin éxito, y no llegó a comprar ni siquiera un avión, a pesar de que sigue consumiendo presupuesto (5,2 millones para este año). La apuesta más fuerte de las empresas nacidas y criadas durante este gobierno, es sin duda la energética Enarsa.

Aunque todavía es más proyecto que certeza, Enarsa recibió en el 2006 más de 300 millones de pesos de presupuesto para su puesta en marcha, mientras el Gobierno firma acuerdos para asociarla a sus pares de Venezuela, Bolivia, Brasil y más. El ministerio de Planificación ya anunció que para Enarsa analiza la compra de una red de estaciones de servicio —Rhasa— y en los últimos días tomaron fuerza versiones de que el Gobierno estaría planenado la compra y recuperación de YPF, la histórica explotadora de los yacimientos argentinos que hoy administran fondos españoles. "Será un golpe de efecto espectacular, como el pago al FMI. Y se hará igual, con fondos del Tesoro. Ya se separaron 11.200 millones de dólares", dijo a Clarín uno de los hombres de Gobierno que alimenta esa idea como broche de la gestión K, aunque en su momento fue Kirchner, como gobernador de San Cruz, uno de los que votó a favor de la concesión de YPF en manos privadas. ¿Será cierto que se recuperará la petrolera nacional? Oficialmente se desmientó. Por ahora es eso.

La memoria colectiva suele tener, como todo ejercicio de la voluntad, sus trucos y piruetas. El Estado empresario remite a la década del ochenta, cuando la vieja empresa de correo colapsaba y los trenes perdian año a año plata y prestigio. Pocos son los que recuerdan, en cambio, que los trenes hoy subsisten sólo gracias a subsidios del Estado y que el correo se declaró, en manos privadas, al borde del default. Ahora bien, ¿cómo funcionan las nuevas empresas del Estado? ¿Son parecidas a las gigantezcas moles que abrieron la puerta a las privatizaciones?

"Los primeros tiempos fueron dificiles porque la memoria con las empresas públicas está viva. Tuvimos que hacer un esfuero para demostrarle a nuestros clientes que veníamos con una voluntad de cambio", le dice a Clarín el presidente del Correo oficial, Eduardo Di Cola, un dirigente peronista elegido por Kirchner para este cargo. La clave, según Di Cola, es mantener la lógica competitiva de una empresa privada sin perder de vista el proyecto público: que se debe garantizar el servicio en los lugares donde no es rentable.

—¿Hacen licitaciones para las compras?— le preguntó Clarín.

—No, no se podría. Para mantenerte competitivo tenés que tener las mismas herramientas que el resto—, se sinceró. Y aquí una de las críticas de la oposición. Las empresas reestatizadas están siendo creadas como sociedades anónimas y no como sociedades del Estado. Eso les da algunos beneficios —como flexibilizar los procesos de compras— pero naturalmente reduce los controles.

El Correo volvió a manos del Estado a fines del 2003 y dio inicio a la saga. Desde entonces, y con la crisis y el estado de emergencias declarados, el Gobierno se puso a renegociar los contratos con todas las empresas privatizadas o concesionadas durante la déacada del «+90. Hoy el proceso está avanzado y ya se firmaron acuerdos con 43 empresas en renegociación. Fue en ese marco donde nacieron muchas de las estatizaciones totales o parciales.

"Nuestra idea es que sigan los privados mientras se pueda. La política del Gobierno es que el Estado interviene cuando no hay otro camino", dice el presidente de la Uniren, la Unidad encargada de esas negociaciones. La última negociación que devino en la intervención del Estado en una empresa, fue el acuerdo aprobado el martes 20 de febrero en el Congreso. Allí se decidió que el Estado tendrá el 20% de las acciones de Aeropuertos 2000, a cambio de perdonarle a esa empresa una deuda de 888 millones de pesos.

Un caso diferente fue el de la distribuidora de aguas en la Capital y parte del conurbano. Los dueños mayoritarios de Aguas Argentinas se fueron del país el año pasado y el Gobierno decidió hacerse cargo de la empresa. "Era un tema urgente. El agua es un tema urgente", dice XXXX, de la Uniren. En Aysa, el Estado tiene el 90% de las acciones —el 10% restante es de los trabajadores— y tiene representantes del gobierno nacional, del de la ciudad de Buenos Aires y de la Nación. A diferencia de lo que ocurrió en el Correo oficial, en Aysa se nombró en la presidencia a un sanitarista con experiencia, Carlos Ben, que había trabajado para Obras Sanitarias —antes de la privatización— luego para la privatizada y ahora otra vez para el Estado. Ben también habló con Clarín: "La diferencia es que antes no se invertía y ahora sí.
El correo

Volvió al Estado a fines del 2003. Factura $750 millones al año y en 2006 tuvo ganancias por $22 millones. Mantiene tarifas congeladas.

Aguas y cloacas

Aysa acaba de cumplir 9 meses en el Estado. Abastece a la Capital y al primer cordón del conurbano. No da pérdida y factura $700 millones al año.

Aeropuertos

El Estado recibirá el 20% de las acciones de la administradora de los principales aeropuertos del país. A cambio, le perdona deudas por $849 millones.

Energía

Enarsa fue creada para poner precios de referencia en el mercado energético. Es la gran apuesta oficial y ya tiene $360 millones de presupuesto.

http://www.clarin.com/suplementos/zona/2007/02/25/z-03215.htm

La inflación K. El punto debil.

Artículo de la revista Fortuna

Inflación, el mejor plan de los opositores

Las grietas en el mayor de los éxitos K La economía es la principal fortaleza del Gobierno de cara a las elecciones. Pero es también su talón de Aquiles. Los errores tácticos en el año de la economía como eje de la política.

Por Diego Valenzuela












Se transita un año político, en el que la economía está en el centro de la escena. Y lo está, paradójicamente, tanto como punto fuerte del Gobierno como representando una esperanza de cambio para los opositores. El oficialismo se refugia, cada vez que las circunstancias lo apremian, en los buenos datos económicos. Como cuando sucedió la derrota en Misiones y el Presidente salió a cambiar el humor hablando de los logros económicos y por lo bajo se dedicó a dar por terminados los intentos releccionistas provinciales que estaban en marcha en Jujuy y Buenos Aires.

FORTALEZA O DEBILIDAD.

Siempre se dice, aquí y en el mundo, que es muy difícil que pierda una elección un gobierno al que le va bien económicamente (a no ser que medie algún hecho político conmocionante, como fueron los atentados de Atocha para el Partido Popular en España). En la economía radica la principal fortaleza de Néstor Kirchner, pero en ella se esconde también la posibilidad de un cambio de humor social que le puede hacer perder popularidad y margen de maniobra. La escasez energética y la aceleración inflacionaria así lo han sugerido durante los últimos meses. En general se analiza cómo la política impacta en la economía, cómo las pujas políticas meten ruido en el proceso de toma de decisiones de los agentes económicos. En la actualidad, en cambio, se trata de analizar cómo la política hace uso de la economía con fines de legitimación o desgaste del adversario. La inflación ha quedado en el centro de la discusión política y lo estará hasta el momento de la elección.
"Se han abierto grietas en la política oficial, que nos permiten albergar esperanzas de tener una elección más competitiva, y se van a acentuar de aquí a octubre. La principal es la inflación", asegura un dirigente opositor que milita en el campamento lavagnista. La inflación creciente, especialmente en alimentos, las actitudes sospechosas de Guillermo Moreno, el intervencionismo oficial en los mercados y, por último, la manipulación de las estadísticas del INDEC, se combinan en un cóctel que representa un dilema político para el Gobierno. En la opinión pública ya se instaló que hay más inflación y que no resultan creíbles los índices oficiales. Pero además, el Gobierno no quiere enfriar la economía (resiste presiones por ser un año electoral), y aspira a hacer posible algo siempre difícil: alto crecimiento con baja inflación. Y lo logra parcialmente, pero con acuerdos que han mutado en controles, intervención en las decisiones empresarias, presiones políticas, y manipulación de las estadísticas. Logra bajar los índices pero paga costos políticos, y además observa cómo el aumento de precios de alimentos se dispara hasta un 2,6 % mensual en enero, un 35 % anual si se proyectan a todo 2007 los datos de los últimos tres meses (aumento del 7,6 %). Un resultado que pone en duda la efectividad actual de los acuerdos o controles de precios. Así las cosas, la economía es la máxima fortaleza para el Gobierno de cara a las elecciones, por el elevado y sostenido crecimiento, y por la evolución del consumo, el empleo y la producción, que sin dudas contagian de optimismo a buena parte de la sociedad. Pero llamativamente, por los efectos del alto crecimiento, la economía también aparece como el talón de aquiles del Gobierno.
OTRA VEREDA.
No sólo el oficialismo manipula a la economía: la oposición viene buscando cómo esmerilar a Kirchner no sólo con sus "descuidos" institucionales sino también con aspectos derivados de la política económica, como la llamada crisis energética o el rebrote inflacionario. La primera se quedó en veremos, porque a pesar del elevado calor de diciembre y enero (y de tener todos los aires acondicionados prendidos a la vez), el sistema eléctrico se ha mantenido funcionando sin grandes sobresaltos. No era cierto que no pasaba nada, porque es cierto que falta energía, pero tampoco era cierto que en tiempos de calor se venía una catástrofe.
La oposición ha sobreactuado por razones políticas la inminencia de una debacle energética.
Ahora es la inflación el tema preferido. Hasta podría decirse que hoy el programa opositor se reduce a que le vaya mal al Gobierno para que cambie el escenario y el humor político de la sociedad. Y que la principal propuesta de los opositores es que suba aún más la inflación. Necesitan grietas en el poder presidencial, y hoy la inflación juega el rol que jugó hace meses la "crisis energética". Como la economía está firme y no hay grandes flancos para debilitar al Gobierno en este terreno, se apuesta por el miedo a la inflación. Es cierto que el oficialismo le entrega pretextos servidos a los opositores, como ha sucedido con su burdo manejo de las estadísticas. Sacar funcionarios justo con un índice caliente o poner como insumos para armar el IPC a información de organismos del Poder Ejecutivo en lugar de datos de precios relevados en el campo son pasos en falso que tornan inverosímil al IPC de enero. Pero hoy en la Argentina hay una oposición fragmentada que come de los problemas de la política oficial (energía, precios, Misiones) y a la que le cuesta encontrar temas diferenciadores por la positiva. La economía es terreno clave para la discusión política en este año electoral. Ya no es la inseguridad, menos la educación o las relaciones internacionales (salvo por el conflicto por las pasteras con Uruguay). A la economía la manipulan tanto los oficialistas como los opositores, generando confusión, descreimiento o miedo en la sociedad. El Gobierno está firme con su receta: alto crecimiento, control de la inflación con métodos "heterodoxos", y gambeta a todo tipo de ajustes o correcciones. La oposición, encerrada en su incapacidad para plantear una verdadera instancia superadora, queda reducida a agrandar las grietas que aparecen o que deja abiertas el Gobierno, especialmente en el campo económico.

Comercio exterior.Venezuela

LA RELACION CON CHAVEZ : EL VIAJE DE KIRCHNER A VENEZUELA

Chávez volvió a comprar bonos argentinos: US$ 750 millones



Se anunció ayer, en el marco de la cumbre entre los presidentes de los dos países. Hoy firman una decena de acuerdos. Entre ellos, la refinanciación para SanCor y la puesta en marcha del Banco del Sur.

Guido Braslavsky PUERTO ORDAZ. ENVIADO ESPECIAL
gbraslavsky@clarin.com

Lote 6, yacimiento Ayacucho, Franja del Orinoco. Parece una dirección postal, pero se trata de la denominación del sector petrolífero que explotarán en conjunto PDVSA y Enarsa, en medio de una sabana habitada por tigres, alacranes y víboras coral, a dos horas de auto de esta ciudad por caminos polvorientos.Hasta allí llegarán hoy por la mañana los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez para inaugurar el primer pozo y encabezar la firma de una decena de acuerdos bilaterales que incluyen el crédito de US$ 135 millones para el salvataje de SanCor, la puesta en marcha del Banco del Sur, y el anuncio de la compra de bonos argentinos por US$ 750 millones, que se suma a otros US$ 4.000 millones ya adquiridos por ese país.


Los acuerdos abarcan diversas áreas y son indicativos de la evolución que ha tenido el vínculo de la Argentina con Venezuela y de la intención de ambos gobiernos de seguir profundizando esa relación. Kirchner decidió en la noche del lunes adelantar el horario de su vuelo y finalmente llegó aquí, poco después de las 13 (una hora más en la Argentina). Como estaba previsto, por la noche cenó con Chávez en el complejo que pertenece a la represa hidroeléctrica Macagua, un sitio recoleto, inaccesible para el público e ideal para el descanso. Kirchner se alojó y pasó la noche en uno de sus bungalows, con vista al río Caroní. Allí hubo reuniones en la tarde, donde los ministros de ambos países ultimaron detalles. Entre tanta agenda económica se coló la política cuando Kirchner recibió durante media hora a una delegación de la comunidad judía venezolana, encabezada por su titular, Fred Pressner. La comunidad judía local tiene mala relación con Chávez, y fue el titular de la DAIA, Aldo Donzis, quien le pidió a Kirchner que la recibiera en este viaje. En cuanto a los acuerdos que se firmarán hoy, había una gran expectativa en la delegación que acompañó al Presidente. La ministra de Economía, Felisa Miceli, confirmó que habrá una nueva emisión de US$ 1.500 millones de Bonos del Sur argentino-venezolanos, que serán vendidos en Caracas a inversores venezolanos. Como parte de esa emisión, Venezuela compró US$ 750 millones de Boden 2015 argentinos, dinero que depositó el pasado viernes, según informó Miceli.En lo que hace al Banco del Sur, un emprendimiento impulsado por ambos países, se conformará una comisión que en 120 días deberá definir sus objetivos y conformación. Miceli dijo que "imaginamos un banco de inversión que financie empresas locales en su proyección, obras de infraestructura y a las pymes en condiciones favorables". El ministro de Planificación, Julio de Vido, destacó por su parte la perforación que hoy iniciarán simbólicamente los presidentes y aseguró que la relación con Venezuela es "inmejorable".

De Vido dijo que en setiembre estarán certificadas las reservas petroleras del área que explotan PDVSA y Enarsa. Se estima que podrán extraerse unos 300 mil barriles diarios de petróleo; hoy la producción argentina es de 700 mil. De Vido precisó que "el 48% de las reservas serán para Argentina, y en 2009 se verán los primeros resultados".Los restantes acuerdos que se firman hoy incluyen la compra por parte de Venezuela de 10 mil toneladas de carne y 5 mil de pollo, la compra de 40 autobuses a la Argentina, la transferencia tecnológica del INTI e INTA y la radicación de empresas argentinas en Venezuela para construir viviendas, crear frigoríficos y transformar vehículos a GNC.

Antecedentes

La primera emisión de Bonos del Sur, por un total de 1.000 millones de dólares, se colocó en el mercado el 13 de noviembre pasado. El título binacional fue presentado como un "salto cualitativo" en la relación financiera entre los dos países. En el año y medio anterior, Venezuela había comprado 4.000 millones de dólares en Boden 2012 y Boden 2015, convirtiéndose en una suerte de "prestamista de última instancia" de la Argentina, un rol que relegó el FMI.

Cuestión de números
Marcelo Canton
mcanton@clarin.com

Con los US$ 750 millones en Boden que compró Venezuela, ya tenemos cubiertas el 35% de las necesidades financieras del país para el año. Y recién estamos en febrero", se ufanaban ayer en el equipo de Felisa Miceli. Al aporte de Caracas se debe sumar, claro, otro bono colocado en el mercado local por el Gobierno, el Bonar VII. Pero deja en claro cuál es el peso de la relación bilateral, que se ha convertido en la línea de financiación más rápida y directa para el Ejecutivo. Si a eso se le suma la solución financiera para la deuda de SanCor, y el petróleo venezolano que recibiría Enarsa, se puede dimensionar el peso de la relación bilateral. Más allá de la ideología o los tironeos internacionales.

Comentario de Argentina K
Nestor y Hugo

Como dos grandes amigos, Nestor y Hugo comenzaron una relación cada vez más “carnal”, como aquella de la que se hablaba en los tiempos de Carlos, la que existía sin pudores, entre nuestro país y la potencia del norte.
Lo cierto es que Hugo, tiene la billetera llena y como buen amigo, lo invita a Nestor a compartir su bonanza. No le ha ido mal al gobierno K con esta asociación.
A pesar de todas las críticas que puedan hacerse, recordemos que Venezuela, nos sacó las papas del fuego en el momento mas duro de nuestro aislamiento pos-default, cuando nadie nos tiraba una moneda. Y ahí es, en las malas, –dicen -cuando se ven los verdaderos amigos. Desde la derecha se critica esta asociación por temor a un reto de EEUU (Chavez pertenece al "eje del mal"¿?, según el buenazo de Bush), lo cierto es que algunos anuncios que aparecían como delirantes, o burbujas de fantasías, hace dos o tres años, hoy comienzan a tener réditos concretos y prometen reforzarse.
El gobierno, no solo se asegura financiamiento en el corto y mediano plazo, sino que promete avanzar con el incremento del intercambio comercial ( la balanza comercial entre los dos países, se multiplicó por 10 desde el 2003) y en la búsqueda de recursos energéticos.
No se equivoca Nestor, en esta Argentina K, en ser agradecido con un amigo, y en demostrar que aquellas primeras ideas de emprendimiento conjunto que parecían lejanas, hoy se hacen realidad, entre abrazos y risas.

Deuda externa y Reservas

Revista Fortuna.Febrero de 2006

Revisionismo con el canje de deuda

Una "hazaña" cada vez más cara. Kirchner y Lavagna se disputaron, en su momento, la paternidad de la renegociación de la deuda. Pero el acuerdo con los bonistas se encarece de la mano del crecimiento y ahora la disputa es por el reparto de las culpas. La polémica.

Por Diego Valenzuela


Fue tan beneficioso cómo se creía el canje de deuda o el país está pagando sumas excesivas a la luz del crecimiento económico? A poco tiempo de aquella acalorada negociación entre los bonistas y el Gobierno, hoy los economistas y los protagonistas de aquella historia empiezan a discutir sus consecuencias.
La historia es conocida: el Gobierno hizo una mejora en su propuesta original pero dentro de un marco de dureza, no entregó un pago en efectivo como muchos pretendían y obtuvo una aceptación del 76 %, por encima de la pronosticada, y con una quita del orden del 60 %. Desde entonces se instaló la idea de que fue una negociación exitosa para el país al punto de ser hoy materia de debate político la paternidad de aquella gestión, entre Néstor Kirchner y Roberto Lavagna, entonces socios y hoy adversarios. Ambos se presentan como los verdaderos responsables de "la hazaña".
Pero el revisionismo se ha instalado, especialmente a la luz del inédito crecimiento que ha tenido el país durante este tiempo. Las proyecciones de crecimiento para 2006 que manejaba Economía en los tiempos del canje hablaban de un incremento del PBI del 4 %. La actividad económica, sin embargo, siguió creciendo por encima del 8 %. Y esto no es menor, si se tiene en cuenta la gran innovación de la propuesta argentina: el cupón atado al crecimiento.
En aquel momento los acreedores no lo valuaron suficientemente, pero desde entonces han ganado mucho dinero gracias a que el país mantuvo su tasa de crecimiento. En realidad, y vale recordarlo, los que aceptaron no lo hicieron pensando en el cupón. Y además no había experiencia en este tipo de soluciones antes de que la Argentina la impulsara.
CRITICAS.
Alfonso Prat-Gay tiró la primera piedra. Sacando a la luz sus diferencias con Kirchner y Lavagna, y quizás todavía enojado por su desplazamiento del Banco Central, escribió en La Nación una columna titulada "La quita de la quita", en la que relativizaba las supuestas ventajas que se consiguieron con el canje de deuda realizado por el país en 2005. "Sucede con la renegociación aquello que ocurría con la convertibilidad: pocos la entienden, pero todos la quieren", ironizaba el ex Presidente del BCRA.
Sin medias tintas, objetaba el calificativo de "exitosa" y se centraba en los llamados "valores vinculados con el PBI". Según él, existe un pasivo escondido vinculado con el crecimiento del PBI, que no se visualiza en la deuda pública nacional, y sólo en los papeles se obtuvo una quita nominal de 54 %.
Sus objeciones son dos: no se tuvo en cuenta el costo fiscal de los incentivos con los que se tentó a los bonistas, como el ajuste por inflación. Según Prat Gay, "el valor de la deuda nueva aumenta mil millones de dólares cada vez que la inflación supera a la devaluación por seis puntos porcentuales", y además reduce la quita obtenida. La mayor concesión para Prat Gay es asociar los pagos a la evolución del producto. Juzga a este incentivo como "costoso e ineficaz". ¿Fuimos demasiado generosos como argumenta Prat Gay? ¿La quita se reduce a 35 % desde el 60 % promocionado en su momento?
Todo esto sin pensar en los que quedaron fuera del canje, que representan también un pasivo contingente. Tanto Economía como el Banco Central los tienen en cuenta, pero no aparecen en las estadísticas de deuda, y el Presidente ha decidido no ofrecerles nada para bajar al mínimo sus pretensiones. Martín Redrado le propuso una idea de pago hace un tiempo al Presidente pero Kirchner la rechazó de plano.
Prat Gay dispara munición gruesa: según él, la Argentina tienen hoy un nivel de deuda en dólares superior al de principios de 2001, contabilizando estos pasivos encubiertos, y todo esto a pesar de la elevada quita implícita en el canje. A su modo de ver las cosas, la Argentina hizo un pago excesivo y puede terminar pagando más de lo que otros países debieron abonar en otras reestructuraciones de deuda. Y se armó el debate.
OPINIONES.
"No hay que hacer las cuentas en términos nominales como hace Prat Gay, sino en valor presente. No es lo mismo u$s 100 hoy que u$s 100 a 30 años", sostiene Ricardo Delgado, economista y coordinador de la consultora Ecolatina. Claro, los u$s 100 a 30 años no tienen interés y, de traerlos a hoy, hay que aplicarles una tasa de descuento. En opinión de Delgado, "si ahora se quiere romper la reputación recuperada pongamos un límite al cupón atado al crecimiento, pero la realidad es que no se pensaba que se crecería a estas tasas. Yo creo que la reestructuración de la deuda generó un horizonte financiero despejado y explica en parte por qué la Argentina está como está hoy".
El economista Miguel Olivera coincide en su blog (olivera.blogspot.com/) afirma: "Prat Gay comete un error infantil: cualquier estudiante de introducción a las finanzas entiende que un peso en la mano hoy vale más que un peso mañana y que una promesa de pago sólo si nos va muy bien es muy diferente a una promesa de pago en cualquier estado de la naturaleza". En un punto si le da la razón: el cupón paga por la historia acumulada y no sólo por la performance del año en cuestión, y eso aumenta su peso.
Un estudio reciente del Banco Río coincide con los argumentos de Prat Gay pero los interpreta de otro modo, como algo positivo para el país dado que, gracias al crecimiento, se está recuperando reputación. "En la medida que en los próximos años se mantengan tasas elevadas de crecimiento, se acelerarán los pagos llegando en el límite, a reducir a cero la quita nominal del último canje de deuda.
El economista Eduardo Levy Yeyati, de la Universidad Di Tella aporta lo suyo: "El canje de la deuda extremó las posibilidades de renegociación de Argentina, obteniendo una reestructuración que cambió, por lo menos en el mediano plazo, la ecuación financiera del país. Hoy Argentina tiene menos deuda y de mejor calidad que la mayoría de los países de la región, y puede sostener el tipo de cambio".
El pago atado al crecimiento es el nudo de la cuestión. Levy Yeyati acepta que implicó una perdida financiera para el país y que -ex post- se podía haber ahorrado plata haciendo un pago en efectivo, pero advierte: "Calcular la pérdida tomando los valores actuales del cupón es un error. El cupón era un seguro destinado a pagar más en tiempos de bonanza (y menos en las crisis), por lo que este pago adicional no debe computarse como un costo. Hacer esto es como pensar que cada vez que no choco con el auto estoy perdiendo dinero con el pago al seguro".

Pagina/12- Domingo 18 de febrero
Las reservas y el fuego inflacionario

Por Marcelo Zlotogwiazda
Con las compras de la semana pasada las reservas del Banco Central alcanzaron el viernes los 34.225 millones de dólares, lo que representa, además de un record histórico, 2200 millones de incremento en apenas el mes y medio que transcurrió de 2007. El acumulado quintuplica el mínimo de reservas al que se llegó en plena crisis a mediados de 2002, y la mayoría de los economistas da por descontado que hacia fin de este año el colchón de divisas superará los 40.000 millones de dólares. Los economistas consultados coinciden en que se trata de un nivel exagerado si se considera a las reservas como un reaseguro frente a eventuales shocks externos, pero opinan que el objetivo principal de las compras no es ése sino el sostenimiento de la cotización del dólar. En cuanto a la posibilidad de usar una parte para financiar algún gasto, la desaconsejan porque sería un factor adicional de presión inflacionaria.

“Se dice que el objetivo de la acumulación de reservas es evitar que la economía sea vulnerable ante cualquier shock externo, pero lo cierto es que el factor determinante y excluyente es a esta altura impedir que baje el tipo de cambio mediante las compras del Banco Central”, señala el consultor y ex funcionario Miguel Bein.

Fue el propio titular del Banco Central, Martín Redrado, quien en mayo de 2005 había afirmado que “estamos buscando consolidar nuestras reservas pero no tenemos como objetivo el tipo de cambio”. Pero desde entonces a esta parte fue quedando bien en claro que el propósito central es mantener la paridad nominal del dólar. Es sabido que sin la intervención del Banco Central como demandante, el fenomenal excedente de divisas que arroja la balanza comercial y la cuenta corriente en general, empujaría la cotización hasta ubicarla probablemente más cerca de los 2 que de los 3 pesos por dólar.

Otro consultor y ex viceministro, Jorge Todesca, comparte con Bein la idea de que “fundamentalmente se busca no dejar caer el tipo de cambio, que es un instrumento que el Gobierno ha puesto explícitamente en lugar destacado”. Sin embargo, agrega que “lo que está sucediendo en la Argentina con las reservas forma parte de una tendencia generalizada en las economías emergentes, donde se observan niveles mucho más elevados que en el pasado”. Por citar sólo algunos ejemplos China ya superó el billón de dólares de reservas, Rusia ronda los 300.000 millones, India se aproxima a los 200.000 y Brasil está cerca de los 100.000 millones de dólares. Entre las causas de este fenómeno sobresale que la mayoría de los países emergentes tiene excedentes comerciales, como consecuencia de los extraordinarios precios de las materias primas y de los commodities industriales, y también como contrapartida del fabuloso déficit de intercambio de Estados Unidos, que en los últimos doce meses trepó a la friolera de 830.000 millones de dólares.

Tudesca aporta otro incentivo para sumarse a la moda de abultar reservas: “Hay que tener en cuenta que hasta hace algunos años el sistema mundial funcionaba con el Fondo Monetario como institución de asistencia financiera para las emergencias, pero dado el desprestigio en el que ha caído la mayoría prefiere no confiar en ese mecanismo de compensación, y por ende se preocupan en tener reservas elevadas”.
La misma explicación surge de un extenso ensayo sobre el tema elaborado por el Banco Central en agosto pasado, que lleva como título “La política económica de la acumulación de reservas: nueva evidencia internacional”, que tiene entre sus autores a Martín Redrado, junto a Jorge Carrera, Diego Bastourre y Javier Ibarlucía. En el trabajo se dice que “la teoría siempre subrayó como motivo fundamental para mantener reservas su rol precautorio para la suavización de shocks externos. Con el tiempo la principal fuente de perturbación externa pasó de los problemas de cuenta corriente a los problemas de financiamiento y la volatilidad de los flujos de crédito. En particular, numerosos modelos discuten el rol de las reservas como mecanismo de autoaseguración frente a crisis”. Una autoaseguración que surge ante “la ausencia de una arquitectura financiera global confiable con un prestamista de última instancia”. Ese prestamista era el ahora denostado FMI.
De todas maneras, Bein y Todesca, lo mismo que Dante Sica, titular de la consultora Abeceb, coinciden en que el actual nivel de reservas sobra para enfrentar una eventual crisis, que por otra parte no avizoran. Y si se acumulan sobrantes, como ya se dijo, es porque lo que importa es que el dólar no retroceda.
Para tener una noción del sobrante, en un trabajo publicado en diciembre por Vitoria Saddi –una asistente del renombrado estadounidense Nouriel Roubini– que sintomáticamente se titula “El costo social de acumular reservas en países emergentes”, se citan los criterios de “reserva óptima” que utiliza Dani Rodrik, un prestigioso economista de Harvard. Según Rodrik, las reservas deberían cubrir cuatro meses de importaciones y ser equivalentes a una quinta parte del circulante monetario más los depósitos en cuenta corriente y caja de ahorro. En la Argentina los 34.225 millones de dólares del viernes cubren casi exactamente un año entero de importaciones y no están lejos del 100 por ciento del circulante más los tipos de depósitos mencionados.
Mucho más sobrante habrá a fin de año. Según Sica, “se llega fácilmente a los 40.000 millones de dólares”. Ni hablar si a fines de 2005 el Gobierno no hubiese utilizado 9500 millones de dólares de las reservas para cancelar de un saque toda la deuda con el Fondo. Pero aun sin eso, lo que hay ahora supera en 8000 millones de dólares el máximo de reservas que se alcanzó durante la convertibilidad en 1999.
¿Y si hay sobrante, por qué no usarlo? Una alternativa podría ser cancelar más deuda (con el Banco Mundial o el Club de París, por ejemplo) repitiendo la jugada con el Fondo. “No tiene sentido porque no se ganaría nada. En todo caso, el pago al FMI sirvió para sacárselo de encima, y desde un punto de vista conceptual se pagó con reservas los préstamos que el Fondo en teoría había otorgado para fortalecer las reservas”, responde Todesca.
Otra posibilidad sería usar una parte para financiar gasto interno en alguna de las tantas necesidades que existen. Una vez más, Bein, Sica y Todesca están de acuerdo en desaconsejarlo, con el argumento de que sería echar nafta a un incipiente fueguito inflacionario.

Nestor Kirchner, alias "pingüino"

Nestor Kirchner, alias "pingüino"
Kirchner, accedió a la presidencia con el nivel más bajo de votos jamás registrado en la historia argentina, el 25 de mayo de 2003. Pudo impulsar desde las exportaciones una tasa de crecimiento del PBI cercana al 10%, durante 4 años consecutivos. Tuvo éxito, además, en sacar al país de la cesación de pagos más grande de la historia mundial: canjeó la deuda soberana, de valor nulo tras la crisis del 2001, por nuevos bonos indexados por la inflación y el índice de crecimiento económico. Los índice de pobreza y de desempleo disminuyeron notoriamente. Conceló la deuda con el FMI, otorgando soberanía al país. Logró atraer inversiones, a pesar del aislamiento financiero "pos default", y se alineó con Venezuela y los países del Mercosur, criticando el ALCA. Aplicó una política de defensa de los derechos humanos, promoviendo el juicio a los culpables del terrorismo de Estado, de la última dictadura militar. además de lograr una exitosa reforma de la Corte Suprema de Justicia. Su muerte, en octubre de 2010, produjo una importante conmoción y movilización popular, en donde los jóvenes, aparecieron definitavamente como protagonistas de su legado político